La Cámara de la Industria Láctea del Uruguay (CILU) acusó a la Federación de Trabajadores de la Industria Láctea (FTIL) de "tomar de rehenes" a las empresas por el nuevo paro nacional, en el marco de las medidas de fuerza adoptadas tras los despidos en la cooperativa COLEME.
Este martes, la FTIL llevó adelante un nuevo paro nacional con una concentración frente al Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) con motivo del despido de 11 funcionarios en COLEME, incumplimientos salariales en Calcar y el cuestionado uso de fondos públicos destinados a la reconversión del sector.
Ante el hecho, la CILU criticó la decisión sindical por ser "injustificada" y "desproporcionada", además de "generar perjuicios" a las compañías de la industria involucradas, así como también a los productores lecheros, trabajadores y distribuidores de "aquellas que no participan del conflicto".
"La CILU siempre apuesta al diálogo responsable y constructivo, pero de acuerdo a su posición histórica y habiendo anunciado siempre, que mientras haya medidas sindicales de fuerza en curso, la Cámara no participa directamente en instancias de negociación colectiva, sin embargo, se mantienen abiertos los canales de comunicación permanentemente", se señala en un comunicado al que tuvo acceso Ámbito.
"Corresponde trabajar en paz"
"Es claro que para conversar y llegar a acuerdos, en un contexto muy difícil como el que atraviesa la cadena láctea, corresponde poder estar trabajando en paz", añade el texto.
A su vez, la CILU "lamenta" el tono del último comunicado de la FTIL por usar términos y conceptos "totalmente arbitrarios" que "no ayuden a llevar un relacionamiento que lleve a un entendimiento respetuoso entre las partes. "La sustentabilidad del sector lácteo la tenemos que cuidar entre todos los actores, haciendo un llamado al compromiso de todas las partes", continúa la misiva.