El gobierno, a través de la Dirección General Impositiva (DGI), anunció una reducción en el monto que era devuelto en el pago del Impuesto Específico Interno (Imesi) en las zonas de frontera con Argentina, y la decisión generó un fuerte rechazo en la oposición, que calificó la medida como "el primer aumento de impuestos del gobierno".
Días atrás, la DGI anunció una reducción del 40% al 32% en la devolución del Imesi en los combustibles adquiridos en estaciones de servicios en zonas de frontera con Argentina, en el marco de la adecuación prevista en el decreto vigente de 2007, que establece la equiparación del precio de los combustibles con los del país vecino. Debido al encarecimiento relativo del otro lado del Río de la Plata, la nafta es menos costosa en el territorio local, por lo que el beneficio fiscal —reforzado en el escenario de amplia diferencia cambiaria entre ambos países— fue reducido.
La decisión apuntó a mantener una lógica de paridad de precios que evite distorsiones en la frontera, pero desde la oposición consideraron que se trata de un aumento de impuestos encubierto.
Convocatoria al Parlamento
En ese sentido, el senador del Partido Nacional (PN) Javier García adelantó que convocará a las autoridades tanto de la DGI como del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) para que den explicaciones ante la Comisión de Hacienda de la Cámara alta.
"Aumenta 8 puntos lo que se pagará. Es el primer aumento de impuestos del gobierno", aseguró el exministro de Defensa durante la gestión de Luis Lacalle Pou. "En departamentos golpeados durante años por la diferencia cambiaria con Argentina, tomar esta medida es nuevamente un golpe a sus economías, al empleo y a sus comercios", insistió a través de redes sociales.
Por su parte, en el Senado, García señaló que “en junio el gobierno actual ratificó el 40% de reducción del Imesi, pero llamativamente, en un decreto de hace muy pocas horas, del 31 de julio, se redujo el beneficio, se llevó del 40% al 32%”. Asimismo, sostuvo que la reducción se hizo "inopinadamente" y "sin consultar a los protagonistas locales"; y que, incluso, "jerarcas de gobierno, la ministra (de Industria, Fernanda) Cardona una de ellas, había ratificado días antes que se iba a mantener el 40%”.
“En tiempos de diálogos no hubiera costado nada hablar con los comercios, las ligas, los trabajadores, con los sindicatos de allá, ya que el Poder Ejecutivo habla tanto con los sindicatos, en esta medida, no habló”, apuntó el senador blanco, que insistió en el "impacto tremendo" que tendrá la iniciativa.
“En el mismo momento que el Poder Ejecutivo, bien hecho, manda un proyecto de ley que se consideró anoche en la Cámara de Diputados, para medidas de frontera vinculadas básicamente a nuestra frontera norte y este con Brasil, en el mismo momento disminuye los beneficios en la frontera para los combustibles, en el litoral. Es una contradicción tremenda”, denunció.
“Quizá sea el primer aumento de impuestos de esta administración, el que va teledirigido, va enfocado con láser a los uruguayos que más han sufrido la diferencia de cambio con Argentina. Mazazo tuvieron y mazazo se llevan ahora”, concluyó García.
La medida implica una reducción aproximada de seis pesos por litro de nafta que se devolvía a quienes hacían compras hasta a 20 kilómetros de la frontera. Luego de que se hiciera público el aumento, las gremiales empresariales del litoral señalaron que, si bien se trata de "un ajuste menor en términos de recaudación fiscal del Estado, su impacto en las economías locales es significativo". Y añadieron que la diferencia de precios entre Uruguay y Argentina "ha provocado históricamente un fuerte desplazamiento del consumo hacia el país vecino, afectando no solo a las estaciones de servicio, sino también al comercio, los servicios y el empleo en nuestras ciudades".
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