El papa León XIV arribó al Uruguay e inició su primera gira por Sudamérica, con Montevideo como punto de partida de su recorrido por la región; el pontífice pronunció su primer discurso y fue saludado por los fieles en el papamóvil, en medio de una agenda apretada tras arribar al Aeropuerto Internacional de Carrasco, en una visita histórica que pone fin a 38 años sin la presencia de un papa en territorio uruguayo.
La llegada del líder de la Iglesia Católica representa un acontecimiento de relevancia tanto religiosa como diplomática, ya que Uruguay será el primer país de su itinerario latinoamericano. La visita contempla actividades oficiales con autoridades nacionales y representantes de la sociedad civil, además de encuentros con integrantes de la comunidad católica.
León XIV fue recibido por el presidente Yamandú Orsi, acompañado por una comitiva política entre lo que se encontraba el canciller Mario Lubetkin, el intendente de Canelones, Francisco Legnani. A su vez, estuvieron altos representantes de la Iglesia, liderados por el cardenal Daniel Sturla.
Yamandú Orsi recibió a León XIV en el aeropuerto.
"Bienvenido, querido amigo", expresó Orsi
Tras su recorrido en el papamóvil por las calles de Montevideo, el arribo a Plaza Independencia y los posteriores himnos, Orsi fue el primero en hablar y expresó: "Bienvenido a América Latina, querido amigo". Luego, destacó que "su visita es una grata ocasión para reconocer los valores que nos unen, impulsan y desafían a seguir poniendo el desarrollo integral como horizonte de política". Previamente, en su primer contacto, había destacado que con su llegada "salió el sol".
El mandatario reconoció "tareas pendientes y dolores" como los indicadores pobreza infantil, salud mental y soledad de los adultos mayores", por lo que llamó a profundizar el trabajo conjunto entre el Estado, las organizaciones sociales y la Iglesia para avanzar hacia una sociedad más inclusiva.
"Y lo recibe este país, Uruguay, un país donde el gobierno, los ciudadanos que fueron presidentes por distintos partidos políticos, junto con nuestro pueblo, podemos sentarnos, todos juntos, con alegría a ofrecerle este abrazo de bienvenida", valoró el mandatario y sentenció: "Gracias por su visita, esta casa es su casa. Bienvenido al Uruguay".
Fieles uruguayos se hicieron presentes en la Plaza Independencia.
El discurso de León XIV
El primer discurso del Papa estuvo a la altura de la expectativa. Se refirió a la realidad uruguaya, hizo alusiones a José Artigas y condenó tanto el aborto como la eutanasia. Sobre el primer eje, despenalizado en el país hace más de una década, manifestó: Quien todavía no ha nacido pertenece a la familia humana y al futuro de su pueblo. Su dependencia absoluta de la madre no disminuye la dignidad que le corresponde ni la protección que merece".
En cuanto a la eutanasia, planteó: "Es necesario que cada persona reciba los cuidados que necesita y ser acompañada hasta el término natural de su vida”.
No obstante, valoró la democracia en el país, su rol de mediador y concluyó: “Que Dios bendiga al Uruguay y que María Santísima, a quien este pueblo se confió en las horas de su nacimiento, siga acompañándolo a lo largo de su historia”, concluyó el Papa en su primer mensaje en el país.
El Papa aseguró que nunca estuvo en duda su viaje a la región.
Las llaves de Montevideo
Posteriormente, el Papa se trasladó en el mini papamóvil eléctrico desde el Palacio Estévez hasta el Cabildo de Montevideo, donde el intendente Mario Bergara le entregó las llaves de la ciudad.
Tras entregar la distinción, Bergara destacó que “es una alegría y una oportunidad de encuentro y reflexión que trasciende lo religioso” al destacar que el Papa es “una figura mundial que lleva un mensaje de paz y esperanza, que compartimos”.
“Montevideo es una ciudad laica, abierta y diversa, donde conviven distintas culturas y religiones, así como diversidad de pensamiento. Eso es parte de nuestra identidad y una de nuestras mayores fortalezas”, sostuvo y resumió: “La entrega de las llaves de la ciudad es un símbolo de bienvenida y del reconocimiento al jefe de Estado del Vaticano y es también una forma de promover el respeto y la convivencia”.
El Papa recibió las llaves de Montevideo de manos del intendente Mario Bergara.
Homilía en la Catedral, el cierre de la jornada
León XIV culminó su actividad oficial de la jornada con una homilía en la Catedral Metropolitana ante obispos, sacerdotes, diáconos, religiosos, religiosas y seminaristas, donde instó a predicar la palabra y planteó un mensaje de fe.
"Hermosas son las manos que envejecieron haciendo el bien", expresó en un tramo del mensaje, donde también expresó: "Debemos parecernos a quien anunciamos". Al final de la homilía, donde invitó a los obispos de todo el mundo a promover en sus diócesis jornadas de oración y ayuno por el aumento de las vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada, fue despedido con aplausos.
En su homilía, el Papa envió un mensaje a los obispos de todo el mundo.
Sin embargo, hubo un bonus track. Primero, en las redes sociales, donde escribió: "Deseo hacer llegar mi saludo a todos los uruguayos. Durante estos días tendré la alegría de recorrer algunos lugares de esta tierra, acercarme a su historia y encontrarme con hombres y mujeres que, en realidades muy diversas, forman parte de la vida del país. Al comenzar mi visita deseo poner bajo la protección de Nuestra Señora de los Treinta y Tres, Patrona del Uruguay, a quienes encontraré en mi camino".
Posteriormente, salió de forma sorpresiva al balcón de la Nunciatura para terminar la jornada y expresó ante los presentes: "Veo que Uruguay es un país de jóvenes que tienen fe”.