Con el dólar cotizando esta semana por debajo de los 40 pesos, la Asociación de Bancos Privados del Uruguay (ABPU) convocó a gerentes financieros de empresas a un webinar técnico dedicado íntegramente a la cobertura del riesgo cambiario.
Los bancos privados salen en bloque a ofrecer "seguros de cambio" a empresas ante la volatilidad del dólar
La gestión del riesgo cambiario ya no es un tema menor de contabilidad, sino una decisión estratégica para proteger los márgenes de ganancias.
-
El dólar aumentó y cerró con una baja semanal del 0,85%
-
El dólar bajó y volvió a perforar el piso de los $ 40 tras dos caídas consecutivas
Los bancos privados promueven el uso de contratos forward para que las empresas congelen el precio del dólar a futuro y protejan su rentabilidad de los vaivenes cambiarios.
El dólar lleva semanas en una tendencia bajista en Uruguay, presionado por la apreciación del peso en un contexto de entrada de capitales, precios de exportación elevados y un diferencial de tasas que favorece las colocaciones en moneda local. Para una economía abierta y bimonetaria, ese movimiento es una navaja de doble filo: beneficia a importadores y deudores en dólares, pero golpea a exportadores, empresas con ingresos en dólares y cualquier compañía con descalce de monedas en su estructura de costos e ingresos.
Carolina Aspesi, de HSBC, lo graficó con precisión quirúrgica durante la actividad: una empresa que espera cobrar 1 millón de dólares en 90 días, proyectando un tipo de cambio de 40 pesos, vería su ingreso reducirse en 4 millones de pesos si al momento del cobro el dólar se ubica en 36 pesos. "El balance de una empresa queda afectado por una variable exógena sobre la que no tiene control", advirtió.
El forward como respuesta: certeza en lugar de apuesta
La herramienta central que los bancos pusieron sobre la mesa es el contrato forward, un derivado financiero que permite acordar hoy el tipo de cambio al que se liquidará una transacción futura, fijando monto y plazo de antemano. María Paz Zufriategui, de Scotiabank, explicó que se trata de contratos OTC (extrabursátiles) que se negocian directamente con el banco y se adaptan a la medida de cada empresa, sin las rigideces de los instrumentos estandarizados de bolsa.
La flexibilidad es uno de sus atributos centrales: las compañías pueden optar por coberturas totales, parciales o dinámicas según su estrategia, su exposición real y su apetito de riesgo. No existe una solución única: una exportadora de carne con ingresos en dólares y costos en pesos tiene una exposición muy diferente a la de una importadora de tecnología o una empresa de servicios con contratos indexados al dólar.
Paula Azadian, de Santander, resumió la lógica del instrumento en una frase que condensa el argumento comercial del sector bancario en este momento de mercado: "Sin cobertura, una empresa queda expuesta a distintos escenarios de tipo de cambio. Con un forward pasa a trabajar con un tipo de cambio conocido desde el inicio del negocio". Acceder al instrumento requiere firmar un contrato marco con el banco y contar con una línea de crédito específica para operar coberturas.
De herramienta financiera a decisión de gobierno corporativo
Quizás el punto más relevante del webinar no fue técnico, sino estratégico. Bárbara Mainzer, directora ejecutiva de la ABPU, cerró la actividad con una reencuadre conceptual que apunta directamente a los directorios: la gestión del riesgo cambiario no debe quedar confinada al área de finanzas, sino integrarse a la estrategia general de la empresa y al gobierno corporativo.
"Hay un riesgo y existen herramientas para cubrirlo. La propuesta es dejar de verlo solamente como parte de la gestión financiera y entenderlo como un aspecto integral del manejo de la empresa", señaló Mainzer y subrayó que los derivados cambiarios son relevantes independientemente del tamaño de la compañía, siempre que ésta tenga ingresos y egresos en más de una moneda. "Los derivados permiten elegir qué riesgos asumir y cuáles no, protegiendo a las empresas frente a eventos de baja probabilidad, pero de alto impacto financiero", comentó.
La señal del mercado
Que tres bancos de primera línea, HSBC, Scotiabank y Santander, salgan coordinadamente a difundir las bondades de la cobertura cambiaria en este momento preciso no es una coincidencia de agenda.
Es la respuesta institucional del sistema financiero a una coyuntura donde el dólar mueve el piso y las empresas uruguayas, en su mayoría poco habituadas al uso sistemático de derivados, enfrentan una exposición que puede erosionar meses de márgenes en cuestión de semanas. El mensaje del sector bancario es directo: la volatilidad ya está acá, y cubrirse tiene un costo; no cubrirse puede tener uno mucho mayor.
- Temas
- Uruguay
- Bancos
- Dólar
- volatilidad
- Empresas

