El expresidente de la República, Luis Lacalle Pou, participó de una instancia en el Coloquio de IDEA, el tradicional encuentro empresarial que se realiza todos los años en Mar del Plata, donde defendió la fortaleza de los partidos políticos tradicionales como una estructura que limita el poder de los líderes y candidatos, en contraste con esquemas políticos más personalistas.
Al referirse a la bandera del Partido Nacional (PN), que este año cumplió 190 años de historia, Lacalle Pou explicó que la conducción de esa colectividad "se ha entregado durante 190 años a distintas personas según las épocas", y remarcó que esa transmisión se dio "por voluntad" y no "por la fuerza". Según planteó, ese recorrido tiene una razón de ser concreta: "La bandera, las ideas, los principios y los valores del partido forman un mecanismo de contención del líder o del candidato que esté en la punta, que no les permite hacer cualquier cosa".
El exmandatario contrapuso ese esquema con el de liderazgos que no responden a una estructura partidaria consolidada. "Ayer escuchaba hablar de las políticas a largo plazo. Si cada uno viene con su librito, que además no está controlado por la población y no tiene ese límite, es mucho más simple moverse de izquierda a derecha como un péndulo", sostuvo, en referencia al riesgo de que, sin el freno que impone una colectividad con historia y valores propios, la política oscile de forma más brusca entre posiciones extremas.
El "casillero" político de los uruguayos
Lacalle Pou trasladó el razonamiento al sistema de partidos uruguayo en su conjunto y señaló que existe en el país "una profunda división" partidaria, aunque aclaró que no evalúa si eso "está bien o mal", sino que lo describe como "una realidad" de Uruguay, y que, antes de que arranque cada campaña electoral, entre 65% y 70% de los uruguayos ya sabe a quién va a votar. Según su lectura, la primera definición del electorado no es tanto por una persona como por un partido: "Seguramente la primera definición no sea 'voto a tal', sino 'voto al partido de tal'".
El exmandatario reconoció que la figura que encabeza una lista "es muy importante", pero remarcó que la existencia de una sociedad con "su casillero político e ideológico" ya definido genera, en sus palabras, una "unidad de acción" que trasciende al candidato de turno.