La empresa Obras Sanitarias del Estado (OSE) prevé lanzar en mayo la licitación pública internacional para la construcción de la represa de Casupá, un proyecto clave para reforzar el abastecimiento de agua potable, cuya adjudicación podría concretarse antes de fin de año, aunque estará sujeta a la finalización de los estudios de impacto ambiental.
El anuncio fue realizado por el presidente de OSE, Pablo Ferreri, quien detalló que el proceso viene avanzando en distintas etapas técnicas y administrativas. En ese sentido, explicó que ya culminó la fase de precalificación de empresas interesadas en participar de la obra, en la que inicialmente se presentaron ocho consorcios y, tras un análisis riguroso, se seleccionaron cuatro.
Según Ferreri, se trata de grupos “muy importantes”, lo que permitirá asegurar un proceso competitivo que permitirá contar con el mejor precio posible para una infraestructura de gran escala. La futura represa de Casupá es considerada estratégica para garantizar la seguridad hídrica del área metropolitana, en un contexto de creciente variabilidad climática.
Compra de terrenos y autorizaciones en marcha
En paralelo, OSE también avanza en la adquisición de los terrenos necesarios para el inicio de la obra, en particular aquellos destinados al obrador. Sobre este punto, Ferreri indicó que ya se cuenta con el pronunciamiento del Tribunal de Cuentas, por lo que el proceso de compra-venta de al menos una parte de esos predios se encuentra en su etapa final.
De todos modos, el jerarca remarcó que el paso determinante será la autorización ambiental previa, que está siendo tramitada por el Ministerio de Ambiente. “No vamos a adjudicar esta obra sin que estén esos estudios prontos, no sería lógico hacerlo así”, afirmó, subrayando que el organismo será “muy respetuoso” de ese proceso.
De cumplirse los plazos previstos, las obras comenzarían a inicios de 2027, con un plazo de finalización estimado para el tercer trimestre de 2029. Luego de concluida la construcción, restará el proceso de llenado de la presa antes de su puesta en funcionamiento.
El respaldo del CAF por u$s 130 millones
Por otra parte, el gobierno aprobó un préstamo de hasta 130 millones de dólares otorgado por la CAF-Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe para financiar la construcción de la represa. La decisión quedó formalizada a través de un decreto firmado por el presidente de la República junto a los ministros de Ambiente, Economía y Finanzas y Relaciones Exteriores, en el que se avala el contrato de préstamo y su correspondiente garantía estatal.
También establece que se deberá informar a la Asamblea General dentro de los 10 días posteriores a la firma y comunicar al Tribunal de Cuentas para su control. El financiamiento, que ya contaba con aprobaciones previas de la CAF y de OSE, tendrá un plazo de amortización de 18 años y un período de gracia de 66 meses.
OSE será el organismo encargado de llevar adelante el proyecto y tendrá a su cargo la administración de los fondos, que deberán destinarse a la ejecución de obras, estudios técnicos, expropiaciones, auditorías, gestión ambiental y social, entre otros costos asociados. El contrato prevé desembolsos escalonados y el cumplimiento de condiciones previas, especialmente en materia ambiental, social y de gestión, antes del inicio de las obras o la liberación de recursos.
Dejá tu comentario