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Valijas: claves para que no te falte nada al armarla

Antes de elegir qué llevar nos tenemos que hacer preguntas sobre qué buscamos de nuestras vacaciones. Después hay básicos que no pueden faltar y gustos que nos debemos dar en verano.

Hacer una valija para irse de vacaciones tiene algo en común con una valija de negocios: debemos adorar cada pieza que salga de nuestro armario porque no hay lugar para la incomodidad ni los errores que se pueden evitar. Es por eso que para responder al clásico “qué me pongo” primero debo saber qué llevo y con qué cuento.

Gran parte de nosotras nos complicamos al hacer una valija hasta que descubrimos que el viaje empieza con ella, y que podemos hacernos varias preguntas: ¿Buscamos ver gente distinta, o la misma? ¿Vamos a lugares donde nos conocen todos o nadie? ¿Por qué nos vamos de vacaciones? ¿Es simplemente para descansar, socializar, hacer deportes, estar en familia? ¿Nos ponemos más sofisticadas para hacer relaciones públicas, o más simples, sin marca? ¿Queremos pasar desapercibidas o empacamos como para salir en la foto? ¿Cuáles son mis motivos para ir a este lugar en especial? ¿Estoy llevando la ropa para esos motivos? Estas respuestas, que solo yo sé, determinaran lo que tengo que llevar.

Una vez que lo sepas, la mejor manera de hacer la valija es poner todo sobre la cama o mesa, todo lo que signifique playa para mí (para algunas es un look súper sofisticado y complejo, para otras lo menos es más) y recién ahí podré ver mis conjuntos.

Es bueno sacar la ropa fuera del placard porque año a año nos olvidamos de lo que tenemos debido a que la memoria selecciona. Armala con tiempo porque la valija hay que terminarla dos días antes del viaje, para estar tranquilas. Es decir, lo que se usa los últimos días queda en casa.

Básicos para el mar o la piscina

  • Trajes de baño

No pesan en la valija y son tu “traje” de cada día del verano. Para las que solo usan enteros, el negro es básico y estiliza. Y sí, comprar uno nuevo por temporada es indispensable. Más opaco, brillante, con apliques o sin, cavado o escotado, el negro se da el lujo de hacer que hasta el más económico quede bien y el más caro se luzca como tal.

Hay invitaciones imprevistas en el verano, donde no siempre conocemos a la dueña de casa, (mi futura suegra, la dueña del lugar, la mujer del jefe o del intendente) y no sabemos si esta quiere en su casa un show de cola less. En este caso llevamos ambas opciones, no pesan nada y entran en cualquier bolso de playa, entero o bikini y no olvides algo para salir del agua.

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El entero sirve de camuflaje cuando nos sentimos hinchadas. Si este entero no te es tentador para nada, bajo ninguna circunstancia, podés tener una bikini nueva de muy buen corte y algo discreta para días y ocasiones especiales. Las demás bikinis, lo que te guste y no menos de tres, es buscar con tiempo sin miedo. Aún con un presupuesto limitado, la idea es no llevar menos de tres mallas en total. Y cómprenlas antes, porque si no perderán tiempo preciado de sus vacaciones para esta tarea. Recomiendo adquirirlos cuando están de oferta, al final de la temporada. Es muy lindo revisar la ropa en septiembre y encontrarnos con prendas casi nuevas del año anterior. Si compran estando afuera, que sea por oportunidad o placer, no por presión.

  • Lona de pileta o playa

Deben ser de buena calidad. Recordá llevar dos por si acaso o una esterilla, si les gusta.

  • Salidas de baño

Dos camisas de lino amplias y claras para no atraer el sol, impecablemente limpias o camisas de look indio o hippie que no pasan de moda y que permiten cubrirnos más. Si nos gustan, shorts minúsculos solo aptos para bajar a la playa, uno para cada traje de baño y remeras que hagan juego con los cuatro trajes de baño, uno o dos pareos.

  • Sombreros de verano

Llévense de casa uno que les vaya con su tipo de cara. Tómense el tiempo de buscarlo en las casas especializadas, es una muy buena inversión ahora que el sol esta tan implacable.

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  • Bolsos de playa

Plásticos o de mimbre, de lona, de hilo. Algo neutro y algo distinto, dos por lo menos, más chico y más grande.

Ropa para la tarde

  • Pantalones

Cantidad cuatro, si es un clima fresco. El pantalón de lino crudo o blanco es la elegancia personificada en verano. Los pescadores (capris) lisos o trabajados, son geniales para las vacaciones, sirven a toda hora y con un top más arreglado y sandalias bajas, quedan estupendos a la noche. Si llevas pantalones blancos, es aconsejable llevar dos porque se rozan muy pronto, no aguantan dos puestas. Al blanco hay que llevarlo blanco.

Dos pares de jeans, y un pantalón caqui que va con casi todo es una gran opción. Las que no usan jeans azules, pueden reemplazarlos por jeans de color o pantalones de gabardina. Si tenés tobillos anchos, no lleves nada con bocamangas porque llaman la atención a esa parte del cuerpo. Además, prestá mucha atención al estado de tus pies. Para zonas de veraneo más calurosas, llevá menos pantalones y más bermudas y shorts.

  • Comodín

Un lindo vestido, de esos que son livianos, floridos, alegres y sirven para cualquier hora con solo cambiar la bijou. Que pueda servir de noche también, si es de algodón, que tenga el mejor corte y caída para tu cuerpo. Si sos de formas redondeadas, que no sea una tela ni muy liviana ni muy armada. Si te gustan mucho, más vestidos y faldas y menos pantalones. Podés llevar una pollera negra o blanca, lisa, corta o no. A más pantalones, menos polleras y viceversa. También podés llevar cinturones, uno claro, uno marrón, uno dorado o plateado, el negro en verano puede estar ausente.

  • Ropa deportiva

Sea cual fuere el destino, siempre incluir por lo menos un equipo deportivo.

Ropa para la noche

  • Abrigos

Lleva un twin set tejido e informal, una campera náutica porque es canchera y puede hacer frío, un chal de color furioso que nos queda genial cuando estamos bronceadas, de seda, hilo o rustico. Un sweater de lana o hilo clarito, para la noche, la playa, a la tarde o a la mañana, y otro oscuro que no haya que lavar con cada uso. El azul marino o el negro son versátiles siempre.

  • Camisas, remeras y tops

Nada que tengas que planchar mucho (ideal camisas de lino) Tops y remeras en muy buen estado y divertidas, que este es el momento del año de irradiar color y calor. Remeras lisas blancas de algodón que se adapten a cualquier hora del día o la noche. Lo importante es que sean de muy buena calidad y podrás usarlas de noche con el chal, o con un broche divertido, o con una linda campera de jeans y maquillaje luminoso para diferenciarlo del día. Algo brilloso, algo tornasolado, algo de seda natural, algo sintético, que diga “me animo a combinar cosas y estoy de veraneo”. La cantidad ideal es dos tops muy arreglados más dos remeras blancas monas versátiles, dos de color, dos camisas. Además de lo que va a la playa.

  • Zapatos

Ojotas sintéticas o de gamuza, alpargatas blancas o náuticos, zapatillas blancas con cordón, sandalias plateadas, peltre o doradas para salir. La cantidad de zapatos nos va a dar la oportunidad de cambiar radicalmente un conjunto y la opción de poder ir a andar a caballo o trepar un morro.

  • Ropa interior

Cómoda y en muy buen estado.

  • Bijou

Collares, pulseras, aros varios, porque no ocupan lugar. Algo de bijou para el agua, moderno y de buena calidad, algo para la noche llamativo y algo simple. Cuidado con los aros y algunas piedras preciosas, que no todo queda bien con la piel bronceada. Una fiesta importante requiere de joyas distintas en verano y en invierno. Un par de anteojos de sol como mínimo.

Bolso de mano

Maquillaje que brille e ilumine, mucho protector solar alto, crema bronceadora sin sol, anteojos para leer, perfume de verano, peine para playa, protectores femeninos, desodorante, el alhajero, reloj, crema post-solar, un par de buenos libros, un cuaderno de hojas lisas, para anotar ideas nuevas, números de teléfono indispensables (el médico, parientes) documentos, pasaporte, registro de conducir, tarjetas de crédito, efectivo, dirección escrita bien clara en bolso y valija, por si se pierde, un cambio de ropa interior si el viaje es largo, abrigo y llaves.

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