Economía

Venden quebrada Materfer

La fábrica de material ferroviario Materfer, ubicada en la localidad de Ferreyra (en las afueras de la ciudad de Córdoba) fue comprada el viernes por la empresa Electromac, de los empresarios Sergio Taselli y Mario Montoto.

El grupo comprador tiene 50% -a través de su también controlada Trainmetde Metropolitano, la concesionaria de las líneas suburbanas del Gran Buenos Aires Roca, San Martín y Belgrano Norte. La otra mitad de Metropolitano es de un grupo cordobés, la constructora Ormas de la familia Loustau Bidaut. Obviamente, la intención detrás de la compra es convertir a Materfer en la planta donde se construirán y repararán los vagones de las tres líneas que explota Metropolitano.

No sería el único interés, sin embargo: sus compradores también aspirarían a proveer buena parte del material rodante que deberán adquirir sus colegas para reequipar el sistema ferroviario en su conjunto en los próximos años, en el marco de los planes de modernización comprometidos por los concesionarios a cambio de la extensión de los plazos en los contratos.

Subasta

La venta se realizó a través del juzgado que entendía en la quiebra de Materfer S.A.; en una primera instancia se convocó a una subasta pública, en la que no hubo oferentes; el paso siguiente fue llamar a la presentación de ofertas directas. A esa convocatoria sólo concurrió Electromac, prometiendo pagar u$s 5 millones por las 30 hectáreas y los 60.000 m2 de galpones que componen el complejo formado por Materfer y Grandes Motores Diesel (GMD). Al momento de su cierre, GMD fabricaba usinas térmicas y partes del TAM (Tanque Argentino Mediano).

Originalmente ambas empresas fueron propiedad del grupo
Fiat, que se desprendió de ellas a fines de los años setenta, cuando se retiró del país. La unidad de negocios de automotores fue vendida al grupo SOCMA -de Francisco Macri-y la de material ferroviario fue adquirida por el holding Boris Garfunkel.

En los ochenta Garfunkel le vendió la fábrica al
Grupo Iriarte S.A., al que en 1995 se le declaró la quiebra. Desde entonces el juzgado viene tratando de vender la empresa, sin éxito. Casi una ironía: Materfer S.A. formaba parte del grupo inicial de Metropolitano, cuando se presentaron a la licitación por los tres corredores suburbanos.

Materfer y su «hermana» de Fiat Auto,
Concord, fueron además el escenario del nacimiento del sindicalismo «clasista y combativo» a fines de los años sesenta, cuando SiTraC (Sindicato de Trabajadores de Córdoba) y SiTraM (Materfer) aprovecharon una ley promulgada por otro cordobés, el presidente Arturo Illia, que permitía la creación de gremios por fábrica. Esos sindicatos tuvieron decisivo protagonismo en el denominado Cordobazo, la revuelta de mayo de 1969 que terminó con la dictadura de Juan Carlos Onganía y fue el escenario elegido para su «estreno» como organización armada por la banda subversiva Montoneros.

Según trascendió, la intención de los compradores sería acercar a la explotación de la fábrica a sus socios de
Metro-politano; también estarían conversando con otro de los concesionarios de trenes suburbanos del GBA (¿Ferrovías? ¿TBA?).

Inversión

Uno de los activos adquiridos son treinta vagones a medio terminar que alberga la planta desde 1995, y que serían destinados a reforzar las líneas San Martín y Roca. De todos modos, para volver a poner Materfer en marcha haría falta una inversión inicial de al menos u$s 6 millones.

La adquisición de Electromac/Trainmet llega en un momento duro tanto para la economía como para las empresas del sector, que debería posponer sus anunciados planes de modernización por la caída en el número de viajeros y la imposibilidad -en el marco de la actual crisis económica-de incrementar el precio del boleto (requisito indispensable, a su vez, para avanzar con dichos planes).

En este marco, la gente de
Metropolitano ya habría comenzado a ajustar cinturones, como en muchas otras organizaciones: en el último mes y medio se habrían producido numerosas desvinculaciones entre los máximos niveles gerenciales, lo que les permitiría un ahorro anual cercano a los u$s 7 millones. Más o menos lo que hará falta aplicar a Materfer para que vuelva a funcionar.

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