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Ves llorar la biblia junto a un calefón

Pelea entre AFA y Superliga, roces en la Selección y sospechas de amaño de partidos en el Torneo Federal A.

La Biblia y el calefón es un dicho bien argentino con el que se observa, con tono crítico, que no hay reglas claras, que todo da igual, que ya nada es como antes, que se han perdido los valores.

Ese adagio bien se podría aplicar al fútbol argentino que, desde la muerte del Julio Grondona, entró en una decadencia alarmante, en un tobogán que no deja tocar el suelo de una vez por todas para volver a tomar vuelo.

La AFA perdió el poder total y absoluto del fútbol con la creación de la Superliga, a instancias del actual Gobierno nacional. Y lo que parecía un romance a primera vista, fuerte y duradero, en apenas dos años aparecieron cortocircuitos difíciles de superar.

Estos roces dirigenciales afectaron a la selección argentina, que no encuentra un rumbo, un técnico fijo y un estilo de juego y que ya no está en los primeros niveles mundiales sino que, además, perdió su hegemonía a nivel sudamericano, se perdió la precaria organización que, por lo menos antes, existía en la diagramación de torneos, y comenzó a sospecharse en dirigentes y árbitros para favorecer a un equipo para que ascienda de categoría.

La Biblia y el Calefón I

No cabe dudas que la selección nacional sintió el impacto de todo este desquicio. Sin embargo todo parece indicar que en AFA siguen perdiendo el tiempo, porque después del Mundial de Rusia no se pusieron a trabajar en un proyecto que abarque a todas las selecciones nacionales, con un técnico de la mayor a la cabeza.

Sin embargo, desde los círculos más altos de la AFA pensaron que con la designación de una figura emblemática como la de César Luis Menotti para desempeñarse como director general de selecciones y que funcione como el nexo que una un núcleo totalmente separado iban a poder enderezar el rumbo.

Sin embargo, pasaron cuatro décadas y ya Menotti no es el mismo y el fútbol argentino no cuenta con una dirigencia seria y unida. Y como cuando se creó la Superliga, su efecto fue efímero y comenzaron a mirarse de reojo. Los directivos de AFA están molestos con la actitud del director de selecciones que comenzó a aparecer esporádicamente por el predio de Ezeiza y ni siquiera viajó a Brasil. Si bien Menotti adujo problemas de salud, desde Buenos Aires comenzó a hacer declaraciones como “Para ganar títulos hay que tener proyectos sostenibles a largo plazo” o “sin proyecto no tenés técnico Ni Cruyff ni Guardiola podrían dar vuelta hoy esta historia”. Al técnico campeón del Mundo con Argentina en 1978 no se lo siente cómodo, ni con estos dirigentes ni con el cuerpo técnico, quien ni bien asumió dijo que el entrenador de la mayor, Lionel Scaloni, está en observación. Menotti dijo que los cambios comenzarán pos Copa América, pero mientras él apuesta a un proyecto a largo plazo, los dirigentes de AFA van tras los resultados inmediatos.

Para colmo, la grieta entre los campeones mundiales de 1978 y los de 1986 parece no cerrarse nunca, a tal punto que uno de los ex capitanes y emblema de la selección argentina, Oscar Ruggeri salió a “destrozar” a Menotti. “Scaloni se merece estar donde está pero matarlo desde Argentina está mal. Basta de versear, no me vengan más con versos, no sean cagones”. “Tomaría inmediatamente ese cargo con un proyecto, nunca tuve la oportunidad. En su momento me llamó Diego (Maradona) y no me dejaron llegar. Muero por trabajar, no me interesa en absoluto dirigir, no estoy preparado para eso, para lo otro sí. Para estar al lado del entrenador. Basta de decir que todo empieza después de la Copa América, todos están sufriendo y nadie dice nada”, lanzó Ruggeri en Fox Sports.

La Biblia y el Calefón II

Se podría decir sin caer en un margen elevado de error, que la consagración del descendido Tigre como campeón de la Copa Superliga puso paños frios a una nueva y gran desaveniencia entre los directivos de la AFA y de la Superliga. Mientras desde la casa de la calle Viamonte decían que si el club de Victoria era campeón debía jugar la Copa Libertadores y si era subcampeón la Sudamericana, desde Puerto Madero insistían en que sólo jugaría el máximo torneo continental si era campeón y si era segundo se quedaba afuera de todo. Finalmente las diferencias quedaron zanjadas con el título del equipo de Néstor Gorosito. Sin embago, Tigre quiso sacar ventaja de un reglamento que ya había caducado que establecía que el campeón no puede descender y encendió nuevamente la mecha entre las dos organizadoras del fútbol. Si bien el pedido del club de Victoria no le fue favorable, varios de los clubes complicados con los Promedios -y apoyados por varios “grandes” votarán hoy en el Comité Ejecutivo de Superliga para que haya dos en lugar de cuatro descensos y, en caso de ser aprobado, elevarán el pedido formal a AFA.

La votación en el Comité de Superliga sería solo el primer paso para que el cambio en los descensos se concrete, ya que el único órgano con potestad para hacer este tipo de modificaciones es la AFA. En caso de que la mitad más uno de los representantes acepten, el pedido sería elevado a AFA, que llamaría a una Asamblea Extraordinaria y requeriría la aprobación de dos tercios de las partes para modificar Estatuto y Reglamento. El argumento utilizado es que el año que viene el calendario solo tendría Copa América y no habría elecciones, por lo que se podrían jugar dos torneos cortos de 23 fechas. Así las cosas, el próximo torneo y también el siguiente tendrían 24 equipos.

Como se puede apreciar, las ventajas deportivas que pretenden sacar los dirigentes está por encima de toda organización deportiva.

La Biblia y el Calefón III

Como una mácula más desagradable para el fútbol argentino, luego de los diversos escándalos que rodearon a los arbitrajes del Federal A, principalmente el último domingo en la final del Reducido entre Alvarado de Mar del Plata y San Jorge de Tucumán, cuyos jugadores se negaron a continuar el encuentro, el presidente del Tribunal de Disciplina del Consejo Federal de la AFA, Antonio Raed, presentó su renuncia, En su argumento, Raed reconoció que lo que sucedió con el arbitraje de Adrián Franklin “es público y notorio” e incluso afirmó que “el arbitraje fue amañado”.

“Generó estado de nerviosismo y sacó de eje a uno de los equipos. No quiero justificar reacciones por parte de estos muchachos, pero que las cosas se den de un modo tan amañado y digitado, desde lo humoral puede tener justificación. Todo el mundo puede sacar sus conclusiones”, afirmó el dirigente santiagueño en diálogo con la radio LV12, donde además admitió que su alejamiento del cargo es producto de una “fatiga moral” por distintas situaciones. Su renuncia aún no fue aceptada por los miembros del Tribunal de Disciplina del Consejo Federal, por lo que deberá seguir ejerciendo su Presidencia hasta que se haga efectiva.

Lo cierto es que el Tribunal de Disciplina del Consejo Federal de la AFA le dará por ganado el partido a Alvarado frente a San Jorge de Tucumán y decretará el ascenso del equipo marplatense a la Primera B Nacional, por primera vez en su historia. La intención es aplicar el artículo 106 del reglamento de transgresiones y penas de AFA en su inciso c para dar el partido por perdido al visitante: allí se aplica el castigo “cuando los jugadores de un equipo abandonan el juego, permaneciendo en la cancha pero facilitando con su actitud la libre acción del equipo adversario o cuando los jugadores se nieguen a proseguir el partido”. Si bien esto todavía no lo decidió el Tribunal de Disciplina, el organismo también está en condiciones de castigar a los futbolistas de San Jorge. “Suspensión de cuatro a catorce partidos al jugador que exteriorice su protesta o resistencia contra la autoridad del árbitro abandonando el juego y permaneciendo inactivo en la cancha, o facilitando la libre acción de los jugadores adversarios o perturbando en cualquier otra forma el normal desarrollo del juego”, establece el artículo 190. Los futbolistas de San Jorge de Tucumán se habían negado a continuar el partido frente a Alvarado, cuando perdían 1-0 a los cinco minutos del segundo tiempo, enojados por los fallos del árbitro Adrián Franklin en la revancha de la final del Reducido del Federal A por el segundo ascenso a la Primera B Nacional. En el estadio “José María Minella”, los jugadores en cancha y los suplentes del plantel tucumano se sentaron en el campo de juego para luego retirarse al vestuario.

Este es el estado del fútbol argentino actual: La Biblia y el Calefón.

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