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Vidal agita ley propia para blindar góndolas y prevé multas de hasta $50 millones

Oficializó paquete con beneficios y descuentos. Y defendió iniciativa que busca equilibrar relación de fuerzas entre grandes empresarios y pequeñas empresas. Surgen ya reparos desde algunos sectores.

Descuentos del 50% en supermercados, tarifa de luz congelada, ayuda financiera para pymes y beneficiarios de créditos hipotecarios UVA del Banco Provincia. María Eugenia Vidal habló ayer en modo casi presidencial. La dimensión del impacto de la crisis en la provincia de Buenos Aires explica, en gran medida, esa postura de diseñar un plan propio sostenido sobre un andamiaje que bien podría seguir alimentando la esperanza de aquellos sectores que aún la sueñan en una candidatura superadora.

El paquete, que ayer adelantó este diario, fue oficializado por la gobernadora en una conferencia de prensa en La Plata junto las cabezas ejecutoras de cada una de las partes: Marcelo Villegas (Trabajo), Hernán Lacunza (Economía), Juan Curutchet (Bapro) y Javier Tizado (Producción).

“Son respuestas concretas a una situación difícil, para llevar alivio y tranquilidad al bolsillo de los bonaerenses”, subrayó Vidal. “No es un discurso ni un relato, sino una respuesta muy concreta que tiene que ver con no mirar para otro lado ni negar la realidad. No vamos a hacer como en otros tiempos, no vamos a decir que no pasa lo que pasa: nos hacemos cargo y damos respuestas”, agregó en clara crítica al kirchnerismo.

Casi en simultáneo, la gobernadora anunció el envío a la Legislatura del proyecto conocido como “ley de góndolas” para garantizar una mayor presencia de productos de pequeñas y medianas empresas en las góndolas de los supermercados e hipermercados de la provincia.

La iniciativa prevé multas de entre $10 mil a $50 millones para aquellos que la incumplan. El proyecto calca, en gran medida, los trazos del decreto que el lunes firmó Mauricio Macri que castiga con hasta $200 millones a las empresas por infracciones de Lealtad Comercial.

Vidal había agradecido el martes de antemano a los ejecutivos por el acompañamiento que demandará la aplicación de la ley en un almuerzo del Consejo Interamericano de Comercio y Producción. La exposición de la mandataria ese día confirmó cierta predilección del sector empresarial por su perfil político y de gestión.

Ayer ese idilio pareció desvanecerse, al menos en parte, luego de que los grandes supermercadistas y productores tomaron nota de que el proyecto bonaerense privilegia el protagonismo de las pymes en las góndolas.

Sucede que el Código de Buenas Prácticas entre los supermercadistas y sus proveedores deberá procurar “la inclusión de pequeñas y medianas empresas entre sus proveedores habituales, a los que deberá reservar no menos que el 10% del espacio en góndola”.

A su vez, los supermercados mayoristas deberán cuidar que “el espacio ocupado por productos de una misma marca, proveedor o grupo económico de empresas, no supere el treinta por ciento (30%) del espacio de cada góndola, dentro de la misma categoría de producto”.

Las principales cámaras de supermercadistas parecen freezar, por ahora, el enamoramiento declarado por Vidal y ya iniciaron la ronda de consultas para determinar el impacto real que tendrá la ley. Justo ellos, dicen, que les pusieron también el hombro a los precios cuidados de Macri.

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