Vidal desanudó puja docente; pedido de ahorro y más clases

Con un delay -de poco más de dos semanas- marcado por el año electoral y que incluyó concesiones tras un incómodo pataleo de Roberto Baradel, María Eugenia Vidal confirmó ayer que es un hecho el acuerdo salarial con los sindicatos docentes, lo que le desmaleza la campaña por su reelección de un conflicto con impacto directo en la castigada comunidad educativa, y de riesgosa traducción en las urnas.

“Quiero transmitir una buena noticia: hemos empezado a dejar atrás un conflicto de mucho tiempo con los gremios docentes, que han aceptado nuestra propuesta para 2018 y 2019”, dijo Vidal, quien forzó un nuevo esquema de ahorro en ministerios (salvo los sociales) -en reprogramación de proyectos y control de combustible y viáticos- para financiar el entendimiento.

“A todas las familias bonaerenses les va a permitir saber que sus hijos van a tener el calendario escolar completo”, enfatizó además, flanqueada por el director general de Cultura y Educación, Gabriel Sánchez Zinny, y por el ministro de Trabajo, Marcelo Villegas.

En esa línea, remarcó que “los días de paro van a ser recuperados”, lo que implicará una extensión del ciclo lectivo para recuperar contenidos y cumplir con los 180 días de clase, en formato aún a definir (y discutir con los gremios, lo que augura un potencial nuevo conflicto). Y reeditó un mensaje a los docentes, como en la apertura del año legislativo. “Perdón si sienten que hemos cometido errores”, dijo.

El vidalismo apostó fuerte a resolver la paritaria. Primero, con una última oferta que se colocó a tiro directo de las exigencias de los dirigentes. Y ahora, con la negociación de una fórmula salomónica para digerir la devolución de las quitas salariales por paros -un correctivo hasta ahora inapelable en el distrito- bajo la condición de “recuperar contenidos”, tras tres días de huelga.

Precisamente, el paso adelante tomó forma luego de que el Gobierno accediera, tras intensas negociaciones, a conceder cuatro exigencias con las que había sorprendido Suteba el 1 de abril, cuando todo parecía indicar que el Frente de Unidad Sindical Bonaerense había aceptado la oferta.

Tres de esas condiciones fueron zanjadas primero. Pero la cuarta, la de la devolución de los descuentos, dilató los tiempos, hasta ayer, cuando destrabó la notificación de aceptación de la oferta Baradel, a quien desde el oficialismo ven como fogonero de conflictividad por su alineamiento con el kirchnerismo.

“Para poder cumplir esta meta y dejar atrás desacuerdos y conflictos con los gremios, el diálogo es el camino, no la confrontación”, destacó Vidal, frente al primer acuerdo con el sector desde 2017. En 2018, en medio de una treintena de paros, los incrementos fueron concedidos por decreto, ante la falta de entendimiento con los gremios.

La oferta, que había recibido ya las venias de la FEB, Amet, Uda y Sadop- contempla subas automáticas por inflación (trimestrales), más un alza del 15,6% en dos tramos para compensar la pérdida de poder adquisitivo de 2018.

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