Edición Impresa

Ya es hora de consensos educativos

Un buen sistema escolar asegura altos niveles de conocimientos a sus alumnos, pero no se puede agotar en esto, sino que además debe apuntar a eliminar aquellas desigualdades en los niveles de conocimientos de los alumnos que dependen del nivel socioeconómico de sus familias. Nuestra pobreza y la indigencia se concentran en quienes tienen una escasa escolarización. Los pobres son hoy más que pobres transitorios, ya que en muchos casos son familias enteras, que por más de una generación han estado excluidas del nuevo y difícil mundo del trabajo de este siglo.

Cuando la pobreza es coyuntural, si se pueden encontrar soluciones de corto plazo con planes sociales, pero cuando la pobreza es estructural como la que nosotros padecemos, son necesarias otras líneas de acción que apunten a la raíz del flagelo de la pobreza y la marginalidad social. La propuesta superadora se centra en la educación, ya que de la pobreza no se sale con subsidios, que son útiles pero no alcanzan, el requisito mínimo es la escolarización completa de los adolescentes, ya que el bajo nivel educativo es un pasaporte directo al desempleo y la pobreza.

Nuestros adultos que hoy son pobres y excluidos no terminaron ayer la escuela secundaria, pero debemos lograr que mañana sus hijos se gradúen en escuelas secundarias de buen nivel educativo. Así, podremos quebrar este círculo de reproducción intergeneracional de la pobreza. La igualdad de oportunidades es esencial en una sociedad donde la Justicia social no sea simple retórica. Sin inclusión educativa no podremos abatir una pobreza que hoy es laboralmente excluyente. Por esta razón nuestros pobres son hoy verdaderos excluidos.

En este siglo XXI es cada vez mas importante la educación, Tengamos presente que en este siglo crecen los países capaces de acumular capital humano altamente calificado gracias a su sistema educativo de calidad. La tarea que enfrentamos es grande, ya que además no podrá haber en los próximos años un sostenido crecimiento económico sin inversión, particularmente en capital humano preparado para los grandes cambios tecnológicos que ya vive el mundo globalizado, no solo en las antiguas naciones industrializadas sino también en las naciones emergentes. Es obvio reconocer que si queremos abatir la pobreza, tenemos que expandir sostenidamente el PBI, pero esto exige mejor educación para todos.

En estos días se han conocido diversas propuestas de Gobierno para los próximos años, algunas son vagas y muy generales, con escaso valor para definir un nuevo sendero. Por esta razón, es muy positivo que podamos mencionar el claro avance que significa la propuesta educativa recientemente presentada por Roberto Lavagna, quien en su documento “Consensos 19” expresa los siguiente:

. La vertiginosa aceleración de los adelantos científicos y los cambios tecnológicos representan un gigantesco desafío al mundo del trabajo. La respuesta es encarar una verdadera revolución de la educación y del trabajo que promueva las condiciones para que todas las personas puedan participar activamente de los beneficios de este nuevo tiempo.

. Todos los argentinos, sin distinción, con independencia de su edad, condición social o lugar de nacimiento o residencia, deben tener aseguradas las posibilidades de desarrollar sus capacidades, individual y colectivamente, de manera competitiva. Este replanteo profundo exige una política nacional en su concepción y descentralizada en su ejecución, orientada a la transformación integral del sistema educativo en todos sus niveles. Requiere incluir como prioridades la jerarquización de la profesión docente y atender la educación inicial, la universalización de la enseñanza primaria, la generalización del doble turno escolar, la concreción de la obligatoriedad de la escuela secundaria y la articulación de las universidades y de todos los institutos de enseñanza con el mundo productivo y las distintas realidades regionales, sin dejar de observar la evolución de los modelos educativos internacionalmente exitosos.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario