Economía

Zarlenga: "Argentina y Brasil están obligados a lograr consensos"

En medio de la tensión en la relación entre el Jair Bolsonaro y Alberto Fernández, favorito para las elecciones del domingo, el ejecutivo es optimista para que los dos países funcionen como bloque.

Periodista: Después de dos años de fuerte caída del mercado, ¿cree que puede haber una recuperación rápida durante el próximo Gobierno?

Carlos Zarlenga: Hay muchos frentes abiertos por resolver y de eso dependerá la velocidad de recuperación. El primero, es el de la deuda, donde la Argentina tiene vencimientos importantes en dólares. Una vez que eso se supere, está el segundo gran tema que es el tipo de cambio y la versión del control de cambio que se establezca el año que viene. Esto determinará la cotización del dólar y su impacto en la inflación. El tercero, será cómo van a continuar saneándose las cuentas fiscales, teniendo en cuenta que hay poco espacio porque la situación es complicada. La velocidad de resolución de estos frentes determinará la velocidad de la recuperación

P.: ¿Es viable una industria con 12 terminales para un mercado de poco más de 400.000 unidades?

C.Z.: El 80 % de la producción de General Motors se exporta a Brasil. Desde el punto de vista de la actividad de nuestra fábrica, lo importante es ese mercado. Sin duda, el mercado doméstico es importante pero el de Brasil es importantísimo. Esto muestra que no se cae el modelo de negocio porque el mercado argentino haya bajado este año. Tampoco esperamos que este sea un estado permanente.

P.: ¿Lo defraudó el gobierno de Mauricio Macri?

C.Z.: Yo no lo pondría en esos términos. Una vez más, estamos en la Argentina en una situación complicada y tendríamos que preguntarnos qué deberíamos hacer diferente, como país, para terminar con los ciclos de crisis constantes.

P.: Brasil está proponiendo una mayor apertura. ¿Está preparada la industria para eso?

C.Z.: La dinámica que Brasil está imponiendo a la industria automotriz es interesante. Firmó acuerdo con México, con la Unión Europea, con la Argentina. Ahora, plantea la discusión sobre la reducción unilateral del arancel de importación en el Mercosur. Hay una visión en Brasil - y en alguna medida en la Argentina - de avanzar en un proceso de apertura e integrarse al mundo. La productividad de las plantas de Brasil o Argentina, de las puertas para adentro, es igual o mejor a la de los países desarrollados. ¿Por qué no podemos exportar? Sudamérica se abastece de México, de Corea, de China y, entre Argentina y Brasil, que tienen una capacidad instalada de producción de 5 millones de unidades, no podemos exportar a nuestros vecinos. Esto se explica porque cuando exportamos un vehículo desde Argentina a Chile, por ejemplo, el 18% del precio son impuestos. A esto hay que sumarle el costo laboral. No digo lo que le queda al trabajador en el bolsillo sino lo que lo que se queda el Estado que más duplica el costo para las empresas. Y también el costo de logística.

P.: ¿Se puede pensar en circunstancia como la actual, con problemas urgentes, en reformas profundas?

C.Z.: La coyuntura de corto plazo nos saca la capacidad de pensar en el largo plazo. Al principio de este Gobierno, el principal tema eran esas transformaciones. A partir de la escalada del tipo de cambio dejó de ser el foco del debate. En el sector, se está intentando en pensar más allá. La semana pasada tuvimos una reunión en SMATA a la que convocó Ricardo Pignanelli (secretario del gremio de mecánicos) por la propuesta del Plan 2030. Es algo que me sorprendió muy positivamente porque es un proyecto pensado para que la industria funcione y que contempla todas estas cuestiones: competitividad, impuestos, exportaciones, normativas… Que la iniciativa la tomen el sindicato es positivo. Esas son el tipo de cosas que necesitamos

P.: Brasil avanza hacia un modelo económico, mientras que la Argentina parece que se encamina hacia otro distinto.

C.Z.: Incluso para Brasil, poner el objetivo en la apertura y empezar a trabajar en acuerdos es positivo pero, si no hacemos tareas que debemos hacer, la competitividad no vendrá sola. Las empresas tienen nivel de competitividad. Si alineáramos la carga fiscal, el régimen laboral y la estructura logística seríamos competitivos hoy. Podríamos tener arancel 0% hoy. Pero es algo que tiene que surgir del convencimiento de un modelo de país a construir porque lleva mucho tiempo. Pasa de gobierno a gobierno. La sociedad tiene que estar de acuerdo en que es el camino en que se debe ir. Otro tamaño de Estado, otra carga tributaria, otra competitividad. Deben ser acuerdos de largo plazo

P.: En caso de ganar Alberto Fernández, por los dichos del presidente de Brasil, la relación entre los dos países no se perfila como la mejor

C.Z.: La interacción entre la Argentina y Brasil, esta especie de condena geográfica (risas), obliga a los dos países a lograr consensos. Por más que tengamos visiones que no estén 100% alineadas, soy optimista de que esa situación nos llevará a coordinar lo que beneficia a ambos países. Creo que va a haber voluntad de ambos lados para priorizar la importancia de la relación entre argentina y Brasil frente a cualquier otra cosa. Es lo más importante para los dos países.

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