16 de septiembre 2024 - 10:48

Abandonó la universidad, fue botones de un hotel y dejó todo por su sueño: ahora es el multimillonario presidente de la UFC

El tituar de la mayor compañía de MMA tuvo una infancia complicada, pero llegó a lo más alto, a tal punto que tiene una fortuna de más de 500 millones de dólares.

Dana White tuvo una infancia difìcil. Sin embargo, su ambición y su amor por los deportes de combate lo llevaron a convertirse en presidente de UFC y en un empresario millonario.

Dana White tuvo una infancia difìcil. Sin embargo, su ambición y su amor por los deportes de combate lo llevaron a convertirse en presidente de UFC y en un empresario millonario.

Canal Titan

La popularidad de UFC aumenta en cada rincón del planeta y su éxito está estrechamente ligado a su presidente. A los mandos de la empresa de artes marciales mixtas (MMA) más importante del planeta se encuentra el mediático empresario estadounidense Dana White, que es presidente de la compañía desde 2001 y que amasa una fortuna de alrededor de 500 millones de dolares.

Nacido en Connecticut en 1969 (54 años), aunque criado en Las Vegas, White creció en el seno de una familia desestructurada, en la que la adicción al alcohol de su padre le marcó de por vida.

Su madre fue la que les crio a él y a su hermana, trabajando en diferentes empleos . Tuvo una infancia dura y abandonó la universidad y se incorporó a los 19 años al mercado laboral. En su juventud estuvo trabajando como portero de discoteca y empezó un proyecto de boxeo, ya que practicaba el deporte y era aficionado, para ayudar a los niños de la ciudad. Según el propio Dana, la mafia se interpuso en sus planes y se mudó a Las Vegas.

En esa ciudad fue botones en un hotel y decidió abandonar el trabajo para perseguir sus sueños. “Un día estaba en el vestíbulo y pensé: ‘¿Qué diablos estoy haciendo aquí?’ Así que salí por la puerta principal y uno de mis buenos amigos, el portero, dijo: ‘¿Qué estás haciendo?’ Y le dije: ‘Me voy. Quiero estar en el negocio de las peleas’. Y él me contestó: ‘Eso es lo más tonto que he escuchado en mi vida’”, reveló el presidente de la UFC .

Después de eso, trabajó gratis con Peter Welch, un excampeón de los Golden Gloves, para aprender todo sobre el mundo de la lucha. Ganó experiencia como entrenador, gerente y promotor, y dio clases de boxeo.

A los 21 años, Dana recibió una paliza que le causó pérdida de audición y la enfermedad de Meniere (causa vértigos) debido al daño en los nervios. Tras dejar su trabajo como botones, Dana White conoció al hombre que le dio la noticia que le cambió la vida. Art Davies, de Semaphore Entertainment Group, fue quien avisó de que la UFC necesitaba comprador.

White contactó con Lorenzo Fertita —un amigo de la infancia—. Este, junto a su hermano Frank Fertita adquirió la promotora de MMA en enero de 2001 por 2 millone de dòlares y contrató a White como presidente.

La empresa que compran, más allá de los problemas económicos, no estaba demasiado bien percibida por el gran público. El deporte, de hecho, estaba prohibido en muchos estados.

Pero White tenía una visión, un plan para convertir a la empresa en la abanderada de un deporte que, incluso, pudiera mirar de tú a tú al boxeo en los Estados Unidos.

De la mano de Zuffa llegan acuerdos comerciales de primer orden, se recuperan los eventos de pago por visión (PPV) para televisión por cable y la comercialización de los eventos en vídeo y DVD. También es de la primera etapa de la era White-Fertitta el primer acuerdo con una televisión nacional, Fox Sports.

El primer evento que realmente marca las diferencias es UFC 40, celebrado el 22 de noviembre de 2002 en el MGM Grand Garden Arena de Las Vegas, que llegó con expectación y buenas previsiones, pero que hace que salten incluso las previsiones más optimistas: vende más de 13.200 entradas y tiene una taquilla en PPV de 100.000 espectadores.

Más adelante llegarían The Ultimate Fighter, el nacimiento de varias estrellas… todo iba viento en popa, con la empresa subiendo de valor de forma constante. Pero faltaba algo.

WHITE DANA.webp
Tras dejar su trabajo como botones, Dana White conoció al hombre que le dio la noticia que le cambió la vida. Art Davies, de Semaphore Entertainment Group, fue quien avisó de que la UFC necesitaba comprador. A partir de ahì se convirtió en el presidente de la empresa.

Tras dejar su trabajo como botones, Dana White conoció al hombre que le dio la noticia que le cambió la vida. Art Davies, de Semaphore Entertainment Group, fue quien avisó de que la UFC necesitaba comprador. A partir de ahì se convirtió en el presidente de la empresa.

Hay unas declaraciones que le persiguen y le perseguirán siempre. Strikeforce y Elite Xtreme Combat eran dos promociones (menores que UFC) que tenían divisiones femeninas.

En 2011, a la salida de un restaurante, varios periodistas abordaron a White. “¿Cuándo veremos mujeres en la UFC?”, preguntaron desde TMZ. “Nunca. Jamás”, espetó, primero serio y después con una sonrisa.

Esta negativa, sin embargo, cambiaría poco después; el 23 de febrero de 2013, en el evento principal de UFC 157, Rousey derrotaría a Liz Carmouche en el primer combate femenino de la empresa para convertirse en la primera campeona de la historia de la compañía.

“Todo en la vida tiene que llegar en su momento. Cuando decía que nunca tendríamos mujeres en la UFC, me estaba costando bastante lograr que aceptaran a los hombres que peleaban en una jaula, y mucho menos a las mujeres”, dijo en una entevista.

La empresa cambió de manos

En 2016, WME-IMG compró la UFC por 4.000 millones de dólares. Los hermanos Fertitta y Dana White pasaron a bañarse en oro y, para colmo, White siguió siendo el presidente de la empresa, ya que así lo mantuvieron los nuevos dueños de la UFC. Cobrando 20 millones de dólares anuales por su alto cargo en la empresa de artes marciales mixtas, Dana White continúa trabajando para que la UFC siga creciendo. Su popularidad y su carisma también lo hacen.

Desde entonces, el visionario directivo ha conseguido catapultar a la empresa y revolucionar el mundo de los deportes de combate. Y es que UFC es hoy una marca deportiva reconocida mundialmente y una empresa con enorme capacidad de producción de contenido deportivo y de entretenimiento.

White resucitó la compañía y la hizo crecer hasta lo más alto. Ahora, la UFC cuenta con más de 100 instalaciones en todo el mundo, ha hecho más de 500 eventos en directo y se ha emitido en 175 países.

Perdió 1 millón de euros en un combate

Una de las facetas que convierten a Dana White en uno de los hombres más carismáticas y emblemáticos de Estados Unidos es su gran afición por las apuestas. Con una fortuna superior a los 500 millones de dólares, el actual presidente de la UFC ha pasado de no tener nada a tenerlo todo.

"Me gusta apostar. Hace que todo lo que veas sea más divertido, mucho más interesante. Siempre estuve a favor. Pero soy de Las Vegas. Siempre apuesto. En todos los deportes que me interesan", explicó Dana White en una entrevista.

Además, también confesó haber perdido un millón de euros en un combate. "Juego a muchos juegos de azar. Soy un degenerado, sí. Me encanta apostar ¿Cuál era el nombre de ese chico? Jermain Taylor. ¿Y contra quién luchó? Debería saberlo por la paliza que recibí. Contra un chico blanco alto y delgado de Ohio, Kelly Pavlik. Aposté un millón a Taylor y lo destrozaron. Fue la primera vez que aposté un millón de dólares porque estaba muy seguro de que Taylor iba a ganar esa pelea", contó Dana White.

Innovador, seguidor de Donald Trump (a quien dio apoyo públicamente en la campaña de 2016), Dana White sigue al frente de la compañía. Y según dice, le queda cuerda para rato.

Dejá tu comentario

Te puede interesar