A escasos meses de que ruede el balón en la máxima justa del balompié, el panorama financiero para las estrellas internacionales ha dado un giro inesperado. El SAT ha puesto las cartas sobre la mesa, dejando claro que el césped mexicano no solo será escenario de gloria deportiva, sino también de obligaciones fiscales estrictas. Esta decisión marca un hito en la gestión de eventos masivos en territorio nacional, donde la hospitalidad ya no incluye la exención de impuestos para los protagonistas del juego.
La sorpresa del SAT para el Mundial 2026: quienes deben pagar 25% de ISR
El Servicio de Administración Tributaria aplicará una retención a ciertas personas por sus ingresos en sedes mexicanas durante la justa.
-
Al igual que la CURP Biométrica, IMSS confirma cuáles son todos los trámites que solicitan e.firma obligatoria en abril 2026
-
El SAT congela miles de cuentas en abril 2026 de BBVA, Banamex, Banco Azteca, Santander y más bancos
¿El fuera de lugar más caro de la historia? La sorpresa que el SAT tiene para las estrellas del Mundial
La organización tripartita del Mundial 2026 entre México, Estados Unidos y Canadá planteaba retos logísticos monumentales, pero nadie anticipó que la estrategia más agresiva vendría desde las oficinas de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. A diferencia de las ediciones de 1970 y 1986, donde el país fungió como un anfitrión de "puertas abiertas", el contexto económico actual exige una fiscalización minuciosa de los flujos de capital que genera el entretenimiento de élite.
Este movimiento responde a una política de justicia tributaria que busca capitalizar la derrama económica de un torneo que romperá récords de audiencia y recaudación. Mientras la FIFA ajusta los últimos detalles en los estadios de Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, los despachos contables de las grandes selecciones ya analizan el impacto de la Resolución Miscelánea Fiscal (RMF) 2026, la cual define el destino de las ganancias obtenidas en suelo azteca.
La nueva regla del SAT: 25 % de ISR a jugadores extranjeros
La disposición es tajante: cualquier futbolista extranjero que pise las canchas mexicanas durante el torneo deberá tributar por los ingresos generados en dichos encuentros. De acuerdo con la RMF 2026, el SAT aplicará una tasa fija del 25% de Impuesto Sobre la Renta (ISR) sobre el ingreso bruto. Lo que hace a esta medida particularmente rigurosa es que se aplicará sin posibilidad de deducciones automáticas, golpeando directamente el bolsillo de los astros mundiales.
Es importante precisar que este impuesto no se calcula sobre la totalidad del contrato del jugador con su selección, sino sobre la parte proporcional de los ingresos devengados en los partidos disputados específicamente en las sedes nacionales. La base gravable incluirá:
-
Remuneración base: El salario proporcional pagado por sus respectivas federaciones por los días de estancia y juego en México.
Premios y bonos: Gratificaciones económicas por objetivos alcanzados, como avanzar a octavos, cuartos o ganar la final (en caso de que esta se dispute o tenga impacto en los ingresos generados aquí).
El Instituto Mexicano de Contadores Públicos (IMCP) ha señalado que este esquema rompe con la tradición de otorgar "cheques en blanco" fiscales a los grandes eventos deportivos. La administración actual, encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum, ha subrayado que si bien existen facilidades para la logística de la FIFA, los ingresos personales de los atletas son harina de otro costal.
Para los jugadores, el proceso no termina en el silbatazo final. El futbolista o su representante legal tienen como fecha límite el 19 de agosto de 2026 para enterar el impuesto ante la autoridad. El pago podrá realizarse vía transferencia electrónica, tarjeta o incluso cheque, cumpliendo rigurosamente con la Ley del ISR.
Cabe destacar una distinción vital: los jugadores mexicanos residentes en el país pagarán conforme a la tarifa progresiva habitual (que puede ser mayor), mientras que aquellos extranjeros en países con tratados para evitar la doble tributación podrían encontrar un ligero alivio legal si comprueban su residencia fiscal en otra jurisdicción.




Dejá tu comentario