Conseguir una casa mediante un crédito del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) se mantiene como una de las alternativas financieras más utilizadas por la fuerza laboral en México. Sin embargo, antes de elegir el monto del financiamiento o visualizar el plazo para pagarlo, es fundamental conocer las normativas vigentes, ya que la aprobación y extensión de tu hipoteca están directamente condicionadas por tu edad y género.
El esquema hipotecario tradicional de este organismo permite adquirir una vivienda con un plazo flexible que va desde uno hasta 30 años. Si bien el monto máximo que se puede otorgar alcanza los 2 millones 935 mil 2.35 pesos, la cantidad final dependerá de la capacidad de endeudamiento de cada trabajador, una cifra que se define al realizar la precalificación en la plataforma oficial de Mi Cuenta Infonavit.
La regla de oro: ¿a qué edad "caduca" la opción de crédito?
Una de las dudas más frecuentes entre los derechohabientes es si existe una fecha de caducidad para solicitar este apoyo. En términos prácticos, el crédito no se "cancela" de un día para otro, pero sí se rige bajo una estricta regla matemática que limita el plazo de pago: la suma de tu edad actual más los años elegidos para liquidar la deuda no puede superar un tope preestablecido.
Este límite legal ha sido ajustado con perspectiva de género, quedando estructurado de la siguiente manera:
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Para los hombres: La suma de la edad más el plazo del crédito no debe superar los 70 años.
Para las mujeres: El Instituto otorga un margen mayor, por lo que la suma tiene como tope los 75 años.
Para entenderlo mejor, si un hombre de 50 años desea tramitar su financiamiento, por normativa no podrá elegir un contrato a 30 años (ya que al finalizar tendría 80 años). En su lugar, el sistema ajustará su capacidad para que liquide la hipoteca en un máximo de 20 años. En el caso de una mujer de 50 años, ella sí tendría la posibilidad de extender su pago hasta por 25 años gracias al tope diferenciado.
Tasas de interés, titulación y el fin de la cuota de administración
Más allá del factor edad, el modelo actual del Infonavit ofrece condiciones estructurales bastante claras. El organismo maneja una tasa de interés fija durante toda la vida del crédito, que oscila entre el 3.69% y el 10.45%, asignada proporcionalmente de acuerdo con el nivel salarial del solicitante (a menor ingreso, menor tasa).
Además, el esquema cuenta con importantes lineamientos económicos para los trámites paralelos:
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Gastos de titulación: Quienes perciben un salario de hasta 9,985.43 pesos mensuales están exentos de pagar este concepto.
Cuota de administración: Fue eliminada por completo para los créditos contratados a partir del 1 de mayo de 2024. Para los financiamientos obtenidos antes de esa fecha, el cobro sigue dependiendo del salario registrado al momento de la firma (algunos continúan exentos, mientras que otros pagan una cuota anual del 0.5% o del 1% sobre el saldo insoluto).
Requisitos básicos y modalidades para compartir tu crédito
Otra de las grandes ventajas de este sistema es la flexibilidad para incrementar la capacidad de compra. El Infonavit permite solicitar un financiamiento en conjunto con el cónyuge, un familiar o incluso un corresidente, fusionando los montos para acceder a un patrimonio de mayor valor. Cabe destacar que el cónyuge puede sumar su parte ya sea cotizando en el Infonavit o a través del Fovissste.
Para dar el primer paso y solicitar este crédito hipotecario, el trabajador debe cumplir rigurosamente con este perfil básico:
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Tener una relación laboral formal y vigente.
Estar registrado en una Afore y contar con los datos biométricos actualizados.
Autorizar la consulta del historial en el Buró de Crédito.
No tener un financiamiento vigente con el Instituto.
Finalmente, si ya utilizaste tu crédito en el pasado, el organismo mantiene las puertas abiertas. Los acreditados que liquidaron su primera deuda en tiempo y forma, sin incurrir en incumplimientos ni requerir apoyos extraordinarios, pueden acceder a nuevos préstamos para comprar otra casa, un terreno, construir o remodelar. Para estas mejoras, destacan programas complementarios como Equipa tu Casa o Hogar a tu Medida, este último enfocado en realizar adecuaciones físicas para personas con discapacidad.