El magnate mexicano Carlos Slim Helú continúa trazando una agresiva ruta de expansión en el sector energético del país. En un movimiento financiero de alto impacto para la industria, Grupo Carso ha concretado un acuerdo vinculante para adquirir el 30 por ciento de participación en el Bloque 30, un activo petrolero altamente estratégico ubicado en las aguas someras del Golfo de México.
De acuerdo con información revelada por la publicación especializada Industry & Energy Magazine este 16 de julio de 2026, la transacción se materializó mediante la compra de la totalidad de las acciones que la petrolera francesa TotalEnergies poseía en dicho bloque. Con esta inyección de capital, el conglomerado de la familia Slim refuerza su influencia y capacidad productiva en el competido mercado de la exploración de hidrocarburos.
El Grupo Carso, del empresario Carlos Slim, asume el control de Telmex en 1990.
El yacimiento KAN: la joya de la corona del Golfo
El principal atractivo de esta multimillonaria adquisición gravita en torno al yacimiento KAN, un campo petrolero enclavado en la rica región geológica conocida como la Cuenca Salina del Istmo. La propia división energética de Grupo Carso ha clasificado esta zona como una de las áreas con mayor viabilidad y potencial comprobado para la producción de petróleo a nivel nacional.
Para dimensionar la magnitud técnica del proyecto que ahora cuenta con capital de Slim, a continuación se detallan las características operativas del Bloque 30:
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Extensión territorial: Abarca una superficie total de 30.5 kilómetros cuadrados de potencial de extracción.
Profundidad de perforación: La ingeniería de sus pozos alcanza niveles que oscilan entre los 3,300 y los 3,750 metros de profundidad.
Clasificación técnica: Al operar con un tirante de agua que va de los 40 a los 50 metros, se clasifica como un proyecto de aguas someras (poca profundidad), lo que reduce la complejidad logística y abarata los costos operativos en comparación con las plataformas de aguas profundas.
La estructura de la operación financiera
La incursión del corporativo mexicano se ejecutará a través de una de las subsidiarias de Zamajal, la división de Grupo Carso estrictamente enfocada en la exploración y explotación de gas y petróleo. Aunque la empresa ha mantenido bajo estricta confidencialidad tanto el monto económico de la transacción como la fecha calendarizada para el cierre definitivo, el nuevo tablero de control del bloque ya está definido.
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Grupo Carso (vía Zamajal): 30% de participación en el Bloque 30. Fungirá como socio inversionista estratégico (participación comprada a TotalEnergies).
Harbour Energy: 70% de participación en el Bloque 30. Se mantiene como el accionista mayoritario y responsable oficial de la operación del proyecto petrolero.
Cabe destacar que el ingreso del flujo de capital de Slim no alterará la conducción diaria del campo. Harbour Energy seguirá al frente de las decisiones operativas, garantizando la continuidad técnica de la extracción.
El avance imparable de Carso en el sector energético
Esta compra no es un hecho aislado dentro de las finanzas del magnate. En los últimos años, Grupo Carso ha acelerado la diversificación de su portafolio, inyectando fuertes sumas de inversión en infraestructura de ductos, plataformas y actividades directamente vinculadas con la soberanía petrolera de México.
La incorporación de Carso como socio capitalista en el Bloque 30 manda un mensaje claro a los mercados internacionales: Carlos Slim no solo está apostando por las telecomunicaciones y la construcción, sino que busca afianzarse como el jugador corporativo indispensable en la industria de los hidrocarburos en la región del Golfo.