8 de septiembre 2026 - 13:21

Carlos Slim Helú, el hombre más rico de México, no se olvida de promesa incumplida de AMLO: "Nos había dicho que sí"

Durante su conferencia anual 2026, el magnate lamentó que ninguna administración, incluida la de López Obrador, autorizara a Telmex ofrecer televisión de paga.

Carlos Slim Helú y el expresidente AMLO.

Carlos Slim Helú y el expresidente AMLO.

En el marco de su conferencia anual de prensa correspondiente a este 2026, el empresario Carlos Slim Helú abordó los principales retos regulatorios e históricos que ha enfrentado Grupo Carso en el sector de las telecomunicaciones. El magnate mexicano rememoró las intensas batallas comerciales que libraron América Móvil y Telmex frente a gigantes internacionales del sector, pero hizo un énfasis particular en el veto que aún le impide a su empresa ingresar al mercado de la televisión restringida en México.

Con tono firme, el directivo expuso que ningún gobierno federal ha cumplido con destrabar esta autorización, a pesar de los compromisos adquiridos en administraciones anteriores.

El hombre más rico del país recordó que este bloqueo regulatorio suma ya más de un cuarto de siglo, perjudicando de manera directa el esquema de competencia en beneficio de los consumidores. "Hasta ahora, después de 25 años, no le han autorizado a Telmex tener televisión de paga", puntualizó el magnate durante su encuentro con medios de comunicación, señalando directamente al sexenio pasado al sentenciar: "no ha tenido televisión de paga que le haya autorizado ningún gobierno, incluyendo el de López Obrador, que nos había dicho que sí".

De acuerdo con el empresario, esta falta de apertura favorece a las televisoras tradicionales, permitiéndoles mantener tarifas elevadas ante la ausencia de una competencia frontal.

La invención del prepago y la batalla contra gigantes globales

Slim hizo un recuento cronológico sobre los orígenes de América Móvil y Telcel, detallando cómo la firma logró posicionarse en un mercado donde ya operaban competidores establecidos como Iusacell. Al incorporarse al proyecto de Telcel en 1991, la compañía contaba con apenas 35 mil clientes de telefonía móvil, trazando una meta inicial para alcanzar los 200 mil usuarios en tres años. No obstante, el punto de inflexión definitivo llegó con el estallido de la severa crisis económica de 1995, un contexto sumamente adverso que obligó al consorcio a innovar con soluciones financieras accesibles para la población.

Fue en ese momento de turbulencia donde el grupo ideó el esquema de tarjetas de prepago para celulares, adaptando el modelo implementado en las casetas telefónicas públicas. Esta estrategia comercial revolucionó la industria a nivel mundial, facilitando que los usuarios adquirieran terminales a precios muy accesibles y administraran sus recargas según su presupuesto.

A partir de esa transformación operativa, la empresa experimentó una expansión masiva que le permitió escalar su presencia en Estados Unidos hasta los 25 millones de clientes antes de vender su filial a Verizon, sentando las bases de su dominio global.

Presiones regulatorias y el valor del capital humano en 24 países

El industrial también repasó los complejos obstáculos normativos y legales que la compañía debió sortear frente a las autoridades antimonopolios. Slim denunció medidas asimétricas y abusos en las tarifas de interconexión fijadas en el Congreso y por los órganos reguladores del sector, disputas presupuestarias que escalaron hasta el máximo tribunal del país y que obligaron al consorcio a litigar durante dos años y medio ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación para frenar resoluciones arbitrarias

A lo largo de esas décadas, la firma compitió y desplazó en larga distancia y telefonía fija a corporaciones extranjeras de la talla de AT&T y Telefónica, asociadas con los principales grupos financieros del país.

Pese a las restricciones institucionales y los litigios del pasado, el empresario destacó la resiliencia y el compromiso de sus colaboradores en campo. El magnate reconoció que la eficacia y dedicación de los trabajadores de Telmex han sido el pilar fundamental para que la empresa sobreviva a más de 35 años de profundas transformaciones tecnológicas y desventajas regulatorias.

Finalmente, el presidente honorario de Grupo Carso presumió la solidez de su huella multinacional, subrayando que América Móvil mantiene operaciones activas en 24 países, un récord de expansión global que ninguna otra compañía de telecomunicaciones ha conseguido igualar en la historia reciente.

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