30 de junio 2026 - 19:00

Claudia Sheinbaum alegra por decreto los pensionados de Ley 97 y los de Ley 73 lo envidian: de qué se trata

Te contamos cómo opera el mecanismo que complementa los ingresos de quienes se retiran bajo el esquema de cuentas individuales y quiénes pueden acceder.

El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) continúa en el centro del debate sobre las pensiones tras la puesta en marcha del Fondo de Pensiones para el Bienestar, una medida impulsada durante el gobierno de Claudia Sheinbaum que beneficia a trabajadores afiliados al régimen de la Ley 97. La creación de este mecanismo ha despertado comparaciones con quienes se jubilan bajo la Ley 73, ya que estos últimos no cuentan con un complemento similar para incrementar el monto de su retiro.

La diferencia entre ambos regímenes ha cobrado mayor relevancia conforme miles de trabajadores comienzan a acercarse a la edad de jubilación. Mientras un grupo mantiene un esquema tradicional de cálculo de pensiones, el otro depende del ahorro acumulado durante su vida laboral, situación que dio origen a la necesidad de establecer un mecanismo de apoyo adicional.

El Fondo de Pensiones para el Bienestar busca reducir esa brecha, permitiendo que quienes se pensionan bajo la Ley 97 puedan acceder a un complemento económico cuando el monto generado por su cuenta individual resulte insuficiente. Esta diferencia ha provocado que algunos jubilados del régimen anterior observen con interés el nuevo beneficio.

Fondo de Pensiones, la medida a favor de pensionados Ley 97

Durante las últimas décadas, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ha operado bajo dos sistemas distintos para otorgar pensiones, dependiendo de la fecha en que cada trabajador comenzó a cotizar. La Ley 73 aplica para quienes iniciaron sus aportaciones antes del 1 de julio de 1997, mientras que la Ley 97 corresponde a quienes comenzaron a cotizar a partir de esa fecha. Aunque ambos modelos tienen el mismo objetivo —garantizar un ingreso durante el retiro—, la forma en que calculan las pensiones es completamente diferente.

En el caso de la Ley 73, el monto se determina principalmente con base en el salario promedio registrado durante las últimas semanas cotizadas y el historial de semanas acumuladas. Se trata de un sistema de beneficio definido, en el que el cálculo depende directamente del Instituto. Por el contrario, la Ley 97 funciona mediante cuentas individuales administradas por las Administradoras de Fondos para el Retiro (Afores). En este esquema, la pensión depende del ahorro acumulado, los rendimientos obtenidos por la cuenta y las aportaciones realizadas durante la vida laboral.

Con el paso del tiempo, se detectó que numerosos trabajadores afiliados a la Ley 97 podrían obtener pensiones inferiores a las esperadas, principalmente debido a salarios bajos, pocas semanas cotizadas, aportaciones insuficientes, rendimientos variables de las Afores y la falta de ahorro voluntario. Frente a ese escenario surgió el Fondo de Pensiones para el Bienestar, cuyo objetivo consiste en complementar los ingresos de quienes cumplen los requisitos establecidos y, de esa manera, acercar su pensión a un nivel más favorable.

Fondo de Pensiones: así funciona

El nuevo mecanismo no reemplaza la pensión generada por la Afore, sino que actúa como un complemento cuando el monto calculado resulta reducido. De manera general, el procedimiento inicia cuando un trabajador se pensiona bajo la Ley 97. Posteriormente, la Afore determina el importe mensual que le corresponde con base en los recursos acumulados durante toda su trayectoria laboral.

Los trabajadores de la Ley 73 y la Ley 97 tienen reglas distintas para calcular su jubilación.

Los trabajadores de la Ley 73 y la Ley 97 tienen reglas distintas para calcular su jubilación.

Si esa cantidad es inferior al límite previsto por las reglas del Fondo de Pensiones para el Bienestar y el trabajador reúne los requisitos establecidos, el mecanismo aporta recursos adicionales para elevar el ingreso mensual. El propósito es disminuir la diferencia entre el salario que percibía la persona antes de retirarse y la pensión que recibirá durante su jubilación. Este esquema fue diseñado para responder a una problemática que comenzó a observarse con el paso de los años. Muchos trabajadores del régimen de cuentas individuales enfrentaban el riesgo de retirarse con ingresos insuficientes, especialmente quienes tuvieron carreras laborales intermitentes o salarios bajos.

Además de mejorar el ingreso de los nuevos pensionados, el Fondo de Pensiones para el Bienestar busca fortalecer la estabilidad económica de los adultos mayores y reducir la brecha entre distintas generaciones de trabajadores.

IMSS: diferencias entre Ley 97 y Ley 73

Aunque con frecuencia ambos regímenes son comparados, cada uno responde a un modelo distinto de seguridad social y fue creado bajo contextos económicos diferentes. La Ley 73 ofrece una pensión calculada mediante un esquema de beneficio definido, por lo que el monto depende principalmente del salario promedio y las semanas cotizadas. Esto ha permitido que muchos trabajadores con carreras laborales estables obtengan ingresos relativamente más altos al momento de jubilarse.

En cambio, la Ley 97 basa el cálculo en el ahorro acumulado dentro de la cuenta individual administrada por la Afore. En consecuencia, el monto final depende de las aportaciones obligatorias, los rendimientos financieros y, en su caso, del ahorro voluntario realizado durante la vida activa.

Precisamente por esa diferencia estructural, el Fondo de Pensiones para el Bienestar únicamente está dirigido a quienes pertenecen al régimen de cuentas individuales, ya que busca corregir las limitaciones que este modelo ha mostrado para determinados trabajadores. Esta situación ha generado comentarios entre algunos pensionados de la Ley 73, quienes observan que los afiliados a la Ley 97 ahora cuentan con un mecanismo adicional para mejorar sus ingresos durante el retiro, algo que no forma parte del esquema tradicional bajo el cual ellos obtuvieron su pensión.

El apoyo no sustituye la pensión de la Afore, sino que la complementa cuando se cumplen los requisitos.

El apoyo no sustituye la pensión de la Afore, sino que la complementa cuando se cumplen los requisitos.

No obstante, especialistas coinciden en que no puede afirmarse que un régimen sea superior al otro en todos los casos, ya que los resultados dependen de factores como el salario, las semanas cotizadas, el historial laboral y las aportaciones realizadas a lo largo de los años. En ese contexto, el Fondo de Pensiones para el Bienestar representa un intento por reducir las diferencias que surgieron con el sistema de cuentas individuales, al tiempo que busca ofrecer una mayor protección económica para los trabajadores que se jubilen bajo la Ley 97 en los próximos años.

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