16 de junio 2025 - 10:00

De cuánto era la fortuna de Pedro Infante: la herencia millonaria que causó caos familiar

El patrimonio del icónico actor es más drama que novela: millones, traiciones y una casa con boliche incluida.

Pedro Infante, uno de los grandes artistas de México.

Pedro Infante, uno de los grandes artistas de México.

Pedro Infante no solo fue el galán eterno del cine mexicano ni la voz que conquistó corazones desde la radio hasta los palenques: también fue uno de los artistas mejor pagados de su época. Y como todo ídolo que vive rápido y se va joven, dejó detrás de sí una fortuna millonaria… y un verdadero desmadre legal.

A más de seis décadas de su trágica muerte en 1957, el legado económico del “Ídolo de Guamúchil” sigue siendo un tema de conversación que combina nostalgia, interés público y —por qué no— puro morbo. La pregunta que muchos se hacen aún es: ¿de cuánto fue la fortuna de Pedro Infante? La respuesta tiene más giros que una película de rumberas.

La historia no solo es interesante por los millones involucrados, sino por el hecho de que Pedro, en el pico de su carrera, murió sin dejar testamento. Y cuando no hay testamento, ya sabemos: el drama no tarda en llegar.

De cuánto era la fortuna de Pedro Infante

Según estimaciones de la época y reportes de prensa, la fortuna de Pedro Infante al momento de su fallecimiento rondaba los 50.4 millones de dólares. Para los estándares de los años cincuenta, esa cantidad era equivalente a una montaña de oro. Se trataba de un patrimonio acumulado a partir de su prolífica carrera como cantante y actor, así como de propiedades, inversiones y objetos personales de altísimo valor.

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Entre sus bienes más famosos se encontraba la legendaria “Ciudad Infante”, una residencia construida en Cuajimalpa que incluía gimnasio privado, cine, boliche y hasta detalles traídos del extranjero. Era su capricho hecho ladrillos: un espacio pensado para su retiro y disfrute, aunque nunca logró habitarla completamente.

Pero la cifra total de su fortuna no terminó siendo lo más escandaloso, sino el descontrol que vino después. Al no existir un testamento firmado por el actor, el reparto de bienes se convirtió en una batalla campal entre familiares, allegados y hasta personajes de dudosa cercanía.

Pedro Infante: la herencia sin dueño, más conflictos, saqueos y traiciones

Horas después del accidente aéreo que acabó con la vida del actor, sus familiares más cercanos se movilizaron —literalmente— para hacerse con lo que pudieron. “Ciudad Infante” fue saqueada, muebles y objetos personales desaparecieron, y nadie tenía cómo frenar el caos. La ley, al no tener un documento oficial que indicara cómo repartir los bienes, se quedó observando desde la banca.

Lo más trágico fue que ni María Luisa León (su esposa legal), ni Irma Dorantes (su última pareja sentimental), tenían el respaldo necesario para reclamar algo oficialmente. Quienes sí actuaron con rapidez fueron su mánager, Antonio Matouk, y su administrador, Ruperto Prado Pérez, quienes lograron quedarse con buena parte del patrimonio.

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De hecho, Matouk fue señalado por convencer a Pedro de no hacer testamento, bajo el argumento de que no era necesario aún. Craso error. Esa decisión marcó el inicio de décadas de conflictos, demandas, desalojos y silencios incómodos en la familia Infante.

La actriz Irma Dorantes y su hija Irma Infante vivieron en carne propia el golpe de una herencia perdida. Fueron desalojadas, despojadas y obligadas a luchar legalmente por una vivienda que Pedro ni siquiera terminó de pagar. Con el tiempo, Dorantes logró recuperarla, pero no sin haber atravesado por un calvario judicial.

Hoy, la memoria de Pedro Infante sigue presente en discos, películas y homenajes. Pero su fortuna, esa que en su tiempo alcanzó cifras impresionantes, quedó marcada por la ausencia de un papel y una firma. Un ídolo con voz de oro, pero sin testamento, dejó a su paso una historia digna de telenovela… o al menos de un buen corrido.

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