El desarrollo económico del sureste de México ha estado marcado por el surgimiento de empresas de origen local que lograron expandir sus operaciones más allá de la región peninsular. En el competitivo sector de las bebidas, una dinastía empresarial yucateca ha forjado un modelo de negocio que progresivamente trascendió fronteras y generaciones.
El origen de este sólido conglomerado se remonta a iniciativas de carácter familiar que, mediante alianzas comerciales estratégicas y la adquisición de derechos de distribución, cimentaron su presencia en el mercado de consumo.
La economía yucateca sobresale por su gran dinamismo gracias a actividades clave como el comercio, el sector inmobiliario, la construcción, la producción de alimentos y los medios de comunicación, que juntos aportan el 62% del Producto Interno Bruto (PIB) de la entidad. Si te da curiosidad conocer cuál es el apellido que lidera la riqueza en este estado, sigue leyendo, aquí te compartimos toda la información.
Los Ponce Díaz, los más ricos de Yucatán
Con raíces en el municipio de Izamal, la familia Ponce Díaz se ha consolidado como una de las más influyentes de la península yucateca tras forjar un enorme patrimonio durante las últimas décadas.
Más allá de su peso en los negocios, este grupo familiar mantiene una fuerte presencia en el ámbito social y cultural de la región. Asimismo, varios de sus integrantes han tenido un rol activo en la política empresarial mexicana, llegando a ocupar puestos directivos dentro de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex).
Los cimientos de su éxito financiero comenzaron con una emblemática fábrica de cerveza local que operó durante mucho tiempo antes de ser traspasada. Sin embargo, el verdadero pilar de su capital llegó de la mano de la industria de los refrescos, específicamente con la distribución de Coca-Cola a través de su conglomerado corporativo, Bepensa.
Esta compañía nació en 1946 por iniciativa de Fernando Ponce García en sociedad con la familia Vales. Al paso de los años, la empresa se transformó en la embotelladora más importante de todo el sureste del país, cubriendo un territorio donde su competidor directo, Femsa, no opera.
La historia de la familia Ponce Díaz en Bepensa
Hoy en día, el consorcio Bepensa tiene operaciones en tres naciones distintas, genera empleo para más de 13 mil colaboradores y maneja un portafolio que supera las 50 marcas comerciales, lo que la convierte en una pieza fundamental del sector de bebidas. Con el tiempo, la dinastía familiar expandió su capital hacia otros rubros estratégicos que incluyen el ramo automotriz, los servicios financieros, la agroindustria y el desarrollo de parques industriales, afianzando de esta forma su poderío financiero en el sur de México.
La presencia de los Ponce al frente de las grandes empresas yucatecas se extiende ya por cuatro generaciones. En sus inicios, su nombre estuvo ligado a la Cervecería Yucateca, negocio que mantuvieron en sus manos hasta 1979, año en el que Grupo Modelo adquirió la planta.
A partir de ese momento, enfocaron sus esfuerzos en diversificar sus inversiones, encontrando en Bepensa su proyecto de mayor envergadura. En la actualidad, las riendas de la organización están a cargo de Fernando Ponce Díaz, quien además expandió su proyección nacional al presidir la Coparmex hasta el año 2022, posicionándose como un referente en el sector privado de México.
A la par de su trayectoria comercial, el grupo familiar se ha involucrado de manera constante en proyectos de beneficio social y en la protección del entorno cultural de Yucatán. Mediante la Fundación Cultural Yucatán, apoyan causas filantrópicas y de conservación ecológica, como la limpieza y rescate de los cenotes locales.
Estas iniciativas de responsabilidad social van alineadas con el impulso de sectores de vanguardia en el estado, tales como la logística, el turismo, las energías limpias, la agroindustria y la innovación tecnológica; rubros que hoy marcan la pauta del desarrollo económico y abren las puertas a nuevas inversiones en la región.