La desigualdad vuelve a ser protagonista en México. Un reciente informe de Oxfam México reveló que el 1% más rico del país concentra el 40% de la riqueza nacional, una cifra que expone la magnitud de la brecha económica actual.
Hay un puñado de mexicanos que acumulan la mayor parte de la riqueza estructural de México. Entérate quiénes son.
Los multimillonarios mexicanos en 2026.
La desigualdad vuelve a ser protagonista en México. Un reciente informe de Oxfam México reveló que el 1% más rico del país concentra el 40% de la riqueza nacional, una cifra que expone la magnitud de la brecha económica actual.
De acuerdo con el reporte, los llamados “ultrarricos” no solo mantienen su poder económico, sino que lo han incrementado de forma acelerada. En apenas cinco años, los 24 multimillonarios mexicanos duplicaron su fortuna, alcanzando un patrimonio conjunto de 219 mil millones de dólares.
Este escenario coloca en el centro del debate a la riqueza en México 2026, evidenciando cómo el crecimiento económico no se distribuye de manera equitativa. Sin embargo, el contexto también muestra avances en la reducción de la pobreza, generando un contraste que define la realidad actual del país.
El listado está encabezado por Carlos Slim Helú, cuya fortuna alcanza los 125 mil millones de dólares, consolidándolo como el hombre más rico de América Latina. Su crecimiento ha sido exponencial: entre 1996 y 2025 multiplicó su riqueza más de ocho veces.
A continuación, los multimillonarios mexicanos en 2026 y sus fortunas, según el ranking de Forbes:
Estos nombres representan solo una parte del grupo total de 24 multimillonarios, pero ilustran la fuerte concentración de capital en sectores como telecomunicaciones, minería, banca, alimentos y comercio.
El crecimiento de los multimillonarios en México contrasta con avances sociales importantes. Durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador (AMLO), alrededor de 13.4 millones de personas salieron de la pobreza, lo que representa una reducción cercana al 26%.
A pesar de ello, cerca de 19 millones de mexicanos aún enfrentan dificultades para acceder a alimentos básicos. La pobreza extrema también persiste, aunque disminuyó de casi nueve a siete millones de personas en los últimos años.
Datos de la World Inequality Database indican que en 2024 la desigualdad en México alcanzó su nivel más bajo desde 2006. Sin embargo, especialistas advierten que la brecha sigue siendo estructural y profundamente arraigada.
La gentrificación y el encarecimiento del suelo urbano reflejan esta desigualdad en la vida cotidiana. En diversas zonas del país, comunidades enteras conviven con desarrollos de lujo separados por barreras físicas y sociales.