2 de noviembre 2026 - 21:00

Estuvo en crisis, le pidió un crédito a Carlos Slim Helú y ahora es uno de los mexicanos más ricos en el mundo alimenticio

Su trayectoria comenzó lejos de las grandes corporaciones y atravesó un momento en el que necesitaba cerrar una operación en tiempo récord. Una decisión financiera cambió el rumbo de su empresa.

Estuvo en crisis, le pidió un crédito a Carlos Slim Helú y ahora es uno de los mexicanos más ricos en el mundo alimenticio

Estuvo en crisis, le pidió un crédito a Carlos Slim Helú y ahora es uno de los mexicanos más ricos en el mundo alimenticio

Carlos Slim Helú aparece en la historia de algunos empresarios mexicanos que encontraron en sus instituciones financieras una oportunidad para concretar proyectos decisivos. Uno de esos casos es el de Eugenio Baeza Fares, quien necesitó resolver una operación millonaria en un momento crítico para convertir una compañía familiar en un grupo con presencia nacional e internacional.

El empresario chihuahuense no construyó su trayectoria a partir de una sola adquisición. Antes de consolidar su posición en la industria alimentaria, tuvo que atravesar dificultades económicas, cambiar el modelo de negocio original y buscar nuevas oportunidades para ampliar la producción y la distribución.

El episodio que conectó su camino con el de Slim ocurrió cuando necesitaba financiar una compra que podía modificar el tamaño de su compañía. La respuesta llegó a través de Inbursa y permitió que la negociación no se cayera.

Los inicios de Eugenio Baeza

Eugenio Baeza Fares creció en Chihuahua, en una familia vinculada con las actividades agropecuarias. Su formación académica estuvo orientada al mundo de los negocios: estudió Administración de Empresas y Economía en la Universidad Estatal de Nuevo México y posteriormente cursó un programa de alta dirección en Harvard.

En 1983 regresó a México y fundó Grupo Bafar, una compañía que comenzó con una actividad ligada al negocio familiar de la carne. Los primeros años no fueron sencillos, ya que la crisis económica que atravesó el país durante la década de 1980 obligó a revisar los planes de crecimiento y la forma de operar.

Eugenio Baeza Fares fundó Grupo Bafar en Chihuahua en 1983.

Eugenio Baeza Fares fundó Grupo Bafar en Chihuahua en 1983.

La empresa necesitaba encontrar una manera de diferenciarse y generar mayor valor a partir de su producción. En lugar de concentrarse únicamente en comercializar carne, Baeza impulsó la elaboración de productos procesados y el desarrollo de marcas propias.

Ese cambio permitió ampliar el negocio hacia alimentos con mayor valor agregado, como jamones, tocinos y salchichas. Con el tiempo, el grupo incorporó marcas que alcanzarían presencia en supermercados y puntos de venta de distintas regiones del país.

Eugenio Baeza, de la crisis a la reinvención

La transformación del modelo de negocio fue determinante para que Grupo Bafar pudiera crecer. La compañía comenzó a desarrollar una estructura industrial y comercial que le permitió dejar atrás el esquema inicial y avanzar hacia una operación de mayor escala.

En 1996, la empresa llegó a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), un paso que amplió sus posibilidades de financiamiento y le dio mayor visibilidad en el mercado. Posteriormente incorporó nuevos negocios y activos que fortalecieron su capacidad de producción y distribución.

Uno de los movimientos más relevantes llegó en el año 2000, cuando Baeza negoció con Nestlé la adquisición de las marcas Parma, Sábori y Campestre. La operación representaba una oportunidad para ampliar de manera significativa la presencia de Grupo Bafar en el mercado de alimentos, pero el empresario tenía un obstáculo: necesitaba reunir el dinero en un plazo muy corto.

El empresario consiguió financiamiento de Inbursa para concretar la compra de marcas de Nestlé.

El empresario consiguió financiamiento de Inbursa para concretar la compra de marcas de Nestlé.

La negociación se volvió especialmente compleja por el contexto internacional posterior a los atentados del 11 de septiembre de 2001 y por la competencia de otros jugadores del sector. Finalmente, Baeza logró cerrar la compra por alrededor de 20 millones de dólares, aunque todavía debía resolver cómo pagarla en el tiempo acordado.

El papel de Carlos Slim Helú

En ese momento apareció Carlos Slim Helú, a quien Baeza acudió para conseguir el financiamiento que necesitaba. A través de Inbursa, el banco del empresario, obtuvo un crédito que le permitió completar la operación con Nestlé y sumar las marcas a su grupo.

Baeza relató posteriormente que el préstamo se resolvió con rapidez: recibió los recursos y formalizó los documentos correspondientes después de regresar de un viaje. El empresario también expresó públicamente su agradecimiento a la familia Slim por el respaldo que recibió en aquella etapa.

La operación permitió incorporar Parma, Sábori y Campestre al portafolio de Grupo Bafar.

La operación permitió incorporar Parma, Sábori y Campestre al portafolio de Grupo Bafar.

La operación tuvo un efecto que fue más allá de la incorporación de tres marcas. La compra amplió la infraestructura de Grupo Bafar y fortaleció su capacidad de procesamiento, producción y distribución, lo que permitió avanzar hacia una estructura empresarial de mayor dimensión.

Actualmente, Bafar es uno de los grupos relevantes de la industria alimentaria mexicana, con marcas como Parma, Sábori y Burr. La historia de Baeza muestra cómo la combinación de una reconversión productiva, una negociación estratégica y el acceso oportuno al crédito puede modificar el rumbo de una empresa.

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