Heredó el restaurante de su abuelo y ahora es el lugar favorito de Carlos Slim Helú para comer en CDMX
Un establecimiento gastronómico con raíces familiares en la Ciudad de México se posiciona como el sitio predilecto del empresario más influyente del país.
La industria restaurantera en la Ciudad de México (CDMX) destaca por historias de relevo generacional que logran trascender el ámbito vecinal. En este contexto, un local que comenzó como un proyecto familiar ha captado la atención del sector empresarial, destacándose la presencia en reiteradas ocasiones de Carlos Slim Helú.
Se trata del Restaurante Danubio, el inmueble que lo alberga presume más de siglo y medio de existencia, mientras que su emblemática sopa verde conserva la misma sazón desde finales de la década de los 30. Este recinto no solo destaca por su cocina, sino por haber sido el punto de encuentro de incontables figuras de la política, los negocios y la cultura.
La trayectoria de este establecimiento inició gracias a la visión de José Aranguena Zatica y Víctor Amundarain. Estos dos amigos, inmigrantes vascos, aprovecharon la oportunidad de adquirir un negocio en marcha en el año 1936.
Antes de convertirse en el referente actual, el local operaba como una cervecería propiedad de una ciudadana alemana llamada Johanna Joesten. Para mediados de los años 30, Joesten buscaba ceder el establecimiento. La transición de cervecería a restaurante fue un paso lógico para los nuevos dueños, quienes ya contaban con una trayectoria sólida en el gremio; incluso, uno de ellos trabajó en el prestigioso Waldorf Astoria de Nueva York.
Con una notable astucia para los negocios, José y Víctor decidieron conservar el nombre original que Johanna había elegido en honor al río europeo. Según registros de TV UNAM, los nuevos propietarios acordaron integrar sus recetas vascas sin eliminar del todo el legado alemán, manteniendo platillos como la milanesa holstein, que con el tiempo se fueron adaptando al gusto local.
En sus inicios, el Danubio era un espacio reducido que buscaba definir su identidad. Para atraer comensales, implementaron estrategias como ofrecer platillos a precios muy accesibles, funcionando como un "gancho" para generar clientela frecuente. Con el paso de las décadas, el restaurante consolidó su fama gracias a la abundancia de sus porciones —sello distintivo de la gastronomía vasca— y a la colaboración de chefs de renombre como Antón Vidasolo y Mikel Arruti, quienes ayudaron a pulir la carta que se ofrece hoy en día.
El actual dueño de restaurante Danubio en CDMX
En 1947, la gestión comenzó a transformarse con la llegada de Juan Mirena, sobrino de José. Cuando los fundadores decidieron regresar a España, Mirena asumió el liderazgo del negocio. Durante medio siglo, se dedicó a proteger la autenticidad de las recetas, asegurando que clásicos como la sopa verde no perdieran su esencia.
Hoy en día, el restaurante permanece bajo la dirección de la familia a través de Rafael Armesto, sobrino nieto de Víctor Amundarain. A pesar de ser un sitio frecuentado por personalidades de la talla de Carlos Slim, el Danubio mantiene su carácter de empresa familiar, preservando la tradición que lo ha mantenido vigente por casi 90 años.
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