Al momento de iniciar el trámite de una pensión ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), muchas personas creen que cumplir con la edad y las semanas cotizadas es suficiente para acceder sin inconvenientes a este derecho. Sin embargo, la realidad suele ser distinta y, en miles de casos, el proceso se ve frenado por errores administrativos que podrían haberse evitado.
IMSS advierte que este es el documento que más problemas genera en las pensiones: miles de mexicanos reportan retrasos por su culpa
Checa el dato impresionante que el IMSS tiene para los pensionados. Y fíjate por qué no debes ignorarlo.
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De acuerdo con reportes del propio IMSS y con testimonios de asegurados, uno de los principales motivos de retraso o incluso de rechazo de las pensiones no está relacionado con los requisitos laborales, sino con inconsistencias en un documento básico. Estas fallas generan observaciones que obligan a suspender el trámite hasta que la información sea corregida.
El problema afecta especialmente a adultos mayores que comenzaron a cotizar hace varias décadas, cuando los registros eran manuales y no existía la digitalización actual. Diferencias mínimas en nombres, apellidos o fechas de nacimiento pueden convertirse en un obstáculo serio que demore el acceso a la pensión durante meses.
Pensión IMSS: el documento que más problema genera y debes prestarle atención
El documento que más conflictos genera al tramitar la Pensión IMSS es el acta de nacimiento. Aunque parezca un requisito sencillo, este documento suele presentar errores de captura, datos ilegibles o versiones antiguas que no coinciden con los registros digitales actuales del IMSS. Si el nombre del trabajador no coincide de manera exacta con el que aparece en los archivos del instituto, el trámite queda automáticamente suspendido.
El IMSS realiza un cruce de información entre varios documentos oficiales: el acta de nacimiento, la CURP, la identificación oficial y el historial laboral. Cualquier discrepancia, por mínima que sea -como apellidos incompletos, errores de acentuación o fechas de nacimiento distintas-, genera observaciones que impiden avanzar con el proceso de pensión.
Otro foco rojo es la Clave Única de Registro de Población (CURP). Cuando la CURP no está certificada o contiene datos distintos al acta de nacimiento, el sistema del IMSS marca el trámite como inconsistente. Este problema es frecuente en personas que nunca actualizaron su información o que realizaron correcciones años después de haber comenzado a trabajar formalmente.
Además, el Número de Seguridad Social (NSS) puede convertirse en un serio inconveniente. Existen casos en los que una misma persona cotizó con dos números distintos sin saberlo, lo que provoca que las semanas aparezcan incompletas o dispersas. Antes de solicitar la pensión, es indispensable verificar que todas las cotizaciones estén concentradas en un solo NSS y correctamente vinculadas a los datos personales.
Estos errores no solo retrasan el trámite, sino que también pueden afectar el monto final de la pensión. Si el IMSS no puede calcular correctamente las semanas cotizadas o el salario base, el pago mensual puede verse reducido. Por eso, la recomendación clave es revisar con anticipación toda la documentación personal y realizar las aclaraciones necesarias antes de iniciar el trámite.
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