La planificación del retiro laboral suele ser un tema relegado por las generaciones que se incorporan recientemente al mercado de trabajo en México. Sin embargo, las modificaciones en las leyes de seguridad social establecen que el monto de la jubilación dependerá directamente de las decisiones tomadas desde el inicio de la vida laboral.
El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) emitió un exhorto dirigido a la población joven con el fin de señalar cinco errores recurrentes que merman los recursos acumulados en las cuentas individuales. Estas conductas, ligadas a la informalidad y la falta de aportaciones voluntarias, impactan de forma definitiva en la calidad de vida de los futuros adultos mayores.
Especialistas en la materia insisten en la importancia de corregir estos hábitos financieros antes de que el factor tiempo deje de jugar a favor de los asegurados. Conocer las implicaciones de estas decisiones resulta fundamental para evitar un panorama adverso al concluir la etapa productiva.
IMSS: errores de joven que perjudica tu pensión
1. Disponer del dinero de tu AFORE antes de tiempo
Es común que ante una emergencia económica o una racha de desempleo, muchos consideren sacar una parte de sus ahorros de la AFORE. Aunque este beneficio representa un alivio inmediato, la realidad es que reduce tu fondo total para el retiro. Por si fuera poco, realizar estos retiros parciales también te resta semanas cotizadas ante el IMSS, lo que al final disminuirá el monto de tu pensión. Los expertos aconsejan dejar esta alternativa como el último recurso posible.
2. Trabajar en la informalidad o sin IMSS
Aceptar una chamba donde no te den prestaciones a cambio de recibir un poco más de efectivo al momento puede parecer una buena oferta. Sin embargo, el costo a largo plazo es alto: estás perdiendo tiempo valioso de cotización ante el Seguro Social. Entre menos semanas acumules, más difícil será alcanzar los requisitos mínimos para jubilarte o aspirar a un monto digno. Muchos se dan cuenta de este error ya muy tarde, cuando descubren que pasaron años sin generar derechos laborales.
3. Dejar de lado el ahorro voluntario
Atenerse únicamente a las aportaciones obligatorias que hace tu patrón suele ser insuficiente para mantener tu estilo de vida durante la vejez. Quienes no ahorran por su cuenta terminan dependiendo exclusivamente de lo que les otorgue el IMSS. En cambio, meterle dinero de forma voluntaria a tu cuenta desde que eres joven hace una diferencia enorme gracias a los rendimientos a largo plazo; incluso abonar cantidades pequeñas al mes ayuda a inflar tu colchón para el retiro.
4. Brincar de un empleo a otro constantemente
Aunque cambiar de aires seguido puede ayudarte a subir escalones profesionalmente y ganar más, hacerlo de manera excesiva suele provocar baches en tus cotizaciones. Cuando pasas temporadas largas desempleado entre un trabajo y otro, tu historial ante el IMSS se vuelve intermitente, lo que golpea de forma directa el cálculo final de tu pensión. Por ello, los especialistas sugieren buscar estabilidad laboral para fortalecer tu historial.
5. No checar con qué salario te tienen registrado
Por más obvio que suene, este es un punto crítico. Muchos trabajadores jóvenes se confían y asumen que todo está en orden, pero existen empresas que registran a sus empleados con un sueldo menor al real ante el IMSS para ahorrarse el pago de cuotas patronales. Esta práctica afecta directamente al trabajador, ya que si el salario reportado en el sistema es bajo, la pensión que recibirás al jubilarte será considerablemente menor a lo que te correspondería.