El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) confirmó que el histórico esquema de pensiones conocido como Ley 73 se encuentra en la recta final de su existencia. Aunque todavía miles de trabajadores pueden acceder a este régimen, ya no admite nuevos beneficiarios desde hace décadas y su desaparición ocurrirá de manera natural cuando la llamada generación de transición concluya su vida laboral.
El cambio comenzó el 1 de julio de 1997, cuando México modificó su sistema pensionario y dio paso al modelo de cuentas individuales administradas por las Administradoras de Fondos para el Retiro (Afores). Desde entonces, únicamente conservaron el derecho a la Ley 73 quienes ya cotizaban antes de esa fecha.
Esto significa que millones de trabajadores quedaron incorporados automáticamente a la Ley 97, un esquema con reglas distintas para calcular la jubilación. Por ello, conocer a cuál régimen pertenece cada persona resulta fundamental para planear el retiro y evitar sorpresas cuando llegue el momento de solicitar la pensión.
IMSS Ley 73: cuándo es la fecha de su final
La Ley 73 no desaparecerá mediante un decreto ni existe una fecha oficial publicada para su eliminación. Sin embargo, las proyecciones actuariales del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) apuntan a que el régimen dejará de recibir nuevas solicitudes durante la década de 2040. La razón es sencilla. Los trabajadores más jóvenes que alcanzaron a cotizar antes del 1 de julio de 1997 cumplirán la edad necesaria para pensionarse aproximadamente entre 2043 y 2045. Una vez que ellos concluyan su proceso de retiro, ya no existirán personas con derecho a incorporarse a este esquema
Los especialistas consideran que alrededor de 2045 podría presentarse la llamada "extinción biológica y laboral" de la Ley 73, es decir, el momento en que ya no habrá nuevos pensionados bajo este régimen. Esto no significa que las pensiones existentes dejarán de pagarse. Quienes ya reciben este beneficio continuarán cobrando normalmente, ya que sus derechos permanecen protegidos por la legislación vigente y por el Presupuesto de la Federación.
La generación de transición es la única que todavía puede obtener una pensión bajo el régimen anterior.
Además, el sistema seguirá vigente durante varios años mediante las pensiones derivadas, como las correspondientes a viudez, orfandad y ascendencia, otorgadas a los beneficiarios de quienes ya se encuentran jubilados.
IMSS: quiénes pueden acceder a la Ley 73 y quiénes no
El requisito más importante para obtener una pensión bajo la Ley 73 consiste en haber comenzado a cotizar ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) antes del 1 de julio de 1997. Ese criterio define si un trabajador pertenece o no a la generación de transición.
Además de cumplir con esa condición, es necesario reunir otros requisitos establecidos por la legislación:
- Contar con al menos 500 semanas cotizadas.
- Tener 60 años para la pensión por cesantía en edad avanzada o 65 años para la pensión por vejez.
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Conservar la vigencia de derechos ante el IMSS, de acuerdo con las disposiciones del instituto.
En contraste, quienes iniciaron su vida laboral formal a partir del 1 de julio de 1997 ya no pueden acceder a la Ley 73. Todos ellos forman parte de la Ley 97, independientemente de cuántos años lleven cotizando actualmente. Por ello, resulta recomendable que los trabajadores consulten su Constancia de Semanas Cotizadas y revisen su historial laboral para confirmar bajo qué régimen están registrados. Este documento permite verificar la fecha de inicio de cotización y evitar confusiones sobre los derechos pensionarios.
Quienes aún pertenecen a la generación de transición conservan la posibilidad de aprovechar los beneficios de la Ley 73, siempre que cumplan con todos los requisitos establecidos cuando llegue el momento de solicitar su retiro.
IMSS: diferencias entre Ley 73 y Ley 97
La principal diferencia entre ambos sistemas radica en la forma en que se calcula la pensión. En la Ley 73, el monto del retiro se determina considerando el promedio salarial de las últimas 250 semanas cotizadas, además del total de semanas acumuladas durante la vida laboral. Gracias a este mecanismo, muchos trabajadores obtienen pensiones superiores a las que ofrece el sistema actual. Por ese motivo, herramientas como la Modalidad 40 han cobrado gran relevancia entre quienes pertenecen a este régimen, ya que permiten incrementar el salario base de cotización y, con ello, mejorar el monto final de la pensión.
Quienes comenzaron a cotizar desde julio de 1997 forman parte del sistema de cuentas individuales.
La Ley 97, por su parte, funciona bajo un esquema completamente distinto. El dinero disponible para el retiro depende del ahorro acumulado en la cuenta individual de la Afore, de las aportaciones realizadas durante la vida laboral y de los rendimientos obtenidos por esa inversión. Este modelo hace que el monto de la pensión esté estrechamente relacionado con el historial de ahorro de cada trabajador, por lo que las cantidades suelen ser distintas respecto al régimen anterior.
Aunque la Ley 73 se acerca a su desaparición, los derechos adquiridos de quienes ya pertenecen a ese esquema permanecerán intactos. En cambio, las nuevas generaciones deberán planificar su retiro exclusivamente bajo las reglas de la Ley 97, por lo que revisar desde ahora las semanas cotizadas, el saldo de la cuenta individual y la estrategia de ahorro será clave para alcanzar una mejor pensión en el futuro.