El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) administra dos regímenes de pensión completamente distintos entre sí, y quienes cotizan bajo la Ley 97 suelen subestimar cuánto peso tienen sus propias decisiones en el resultado final de su retiro. A diferencia de la Ley 73, aquí el ahorro acumulado en la cuenta individual de la Afore ocupa un lugar central en el cálculo de la pensión.
Esto significa que aspectos como las semanas cotizadas, el ahorro voluntario y el momento elegido para retirarse dejan de ser detalles administrativos y pasan a ser variables que impactan directamente el bolsillo del futuro pensionado. Conocerlas con anticipación permite tomar decisiones financieras y laborales con una perspectiva mucho más clara del panorama que se viene.
Especialistas en seguridad social coinciden en que la planeación tardía es uno de los principales errores dentro de este régimen. Revisar estas nueve variables desde ahora, y no solo en los últimos años de vida laboral, puede marcar una diferencia relevante en el monto que finalmente llegue cada mes durante el retiro.
IMSS Ley 97: las 9 cosas que modifican el monto de tu pensión
Empezar a planear desde temprano
Dejar la revisión del ahorro para los últimos años de vida laboral reduce el margen de maniobra para corregir el rumbo. Bajo Ley 97, planear con anticipación permite identificar cuánto se tiene acumulado y cuánto haría falta para alcanzar el ingreso deseado durante la jubilación.
Las semanas cotizadas y su mínimo requerido aumentan de forma gradual bajo el calendario de la Ley 97.
El número de semanas cotizadas
El mínimo de semanas exigido bajo este régimen aumenta de forma gradual conforme al calendario que marca la ley. Por eso, dejar de cotizar durante periodos prolongados no solo pone en riesgo el cumplimiento de ese requisito, sino que también reduce el ahorro acumulado en la cuenta individual.
La elección y revisión constante de la Afore
La Afore administra los recursos del trabajador a través de las Siefores Generacionales, por lo que revisar periódicamente el rendimiento, la comisión cobrada y los servicios ofrecidos es una decisión que puede mejorar el resultado final. No se trata de fijarse en un solo dato, sino de comparar la información disponible y confirmar que la cuenta esté bien registrada.
Las aportaciones voluntarias
Realizar aportaciones adicionales a las obligatorias es una de las herramientas más efectivas para fortalecer la cuenta individual. Comenzar con anticipación permite que ese dinero permanezca invertido durante más tiempo, aunque el resultado final siempre dependerá del instrumento elegido y del plazo.
Evitar retiros anticipados de la cuenta
Disponer de recursos de la cuenta individual antes del retiro reduce el dinero disponible para financiar la futura pensión. Algunos de estos retiros incluso pueden afectar las semanas cotizadas, por lo que conviene analizar bien las alternativas antes de solicitar cualquier disposición de fondos.
Las aportaciones voluntarias, incluso en montos pequeños, fortalecen la cuenta individual a largo plazo.
El salario reportado ante el IMSS
Aunque en Ley 97 el monto de la pensión depende principalmente del saldo acumulado, el salario registrado sigue siendo un dato relevante para otros aspectos de la seguridad social. Verificar que el patrón reporte correctamente el salario y las semanas cotizadas ayuda a mantener actualizado el historial laboral.
La edad elegida para retirarse
La Ley del Seguro Social contempla la cesantía en edad avanzada a partir de los 60 años y la vejez a partir de los 65, siempre que se cumplan los requisitos correspondientes. Esperar más tiempo puede significar más aportaciones y mayor ahorro acumulado, aunque la conveniencia depende de la situación personal de cada trabajador.
No depender solo de las aportaciones obligatorias
Establecer una cantidad periódica de ahorro voluntario, incluso en montos pequeños, puede convertirse en una estrategia constante para construir un fondo más sólido a largo plazo, siempre considerando la capacidad económica de cada persona.
Verificar los datos del historial laboral antes del retiro evita complicaciones al momento del trámite.
Verificar los datos de la cuenta y el historial laboral
Confirmar con anticipación que las semanas cotizadas, los datos personales, los beneficiarios y los movimientos registrados sean correctos evita complicaciones al momento del trámite. Revisar esta información antes de llegar a la edad de retiro da la oportunidad de corregir errores a tiempo.
Tomar en cuenta estas nueve variables durante la vida laboral, y no solo al momento de solicitar la pensión, es lo que permite llegar al retiro con una idea mucho más realista de cuánto dinero estará disponible cada mes.