Maite Ramos, la gran mujer poderosa y dueña de México.
En México, el sector transporte ha sido históricamente dominado por hombres, especialmente en posiciones directivas. Sin embargo, una mujer nacida en la Ciudad de México ha logrado abrirse camino, romper paradigmas y consolidarse como una de las figuras más influyentes del país dentro de la industria ferroviaria. Su nombre es Maite Ramos, una ejecutiva que ha construido una carrera de casi dos décadas y que hoy lidera uno de los megaproyectos más importantes de la administración federal: los trenes del Tren Maya.
A lo largo de su trayectoria, Ramos ha demostrado que el liderazgo femenino puede transformar sectores completos, incluso aquellos donde la participación de mujeres es mínima. Desde temprana edad adoptó una visión clara: esforzarse diariamente y jamás asumir que existían limitantes por su género. Esa filosofía la llevó a obtener su primer puesto de liderazgo a los 25 años y, posteriormente, a tomar las riendas de grandes compañías del sector transporte.
Hoy, al frente de Alstom México, Maite Ramos dirige proyectos de gran escala, como la Línea 3 del Tren Ligero de Guadalajara y, especialmente, la construcción de 42 trenes y los sistemas de señalización para el Tren Maya, un contrato valuado en más de 36,000 millones de pesos. Su historia inspira no solo por su éxito profesional, sino por su compromiso en impulsar el talento femenino en una industria donde apenas 21% de los puestos directivos son ocupados por mujeres.
Quién es Maite Ramos, CEO de Alstom México
Maite Ramos se identifica como una mamá de tres hijos que “trabaja un chorro”, lee, aprende y se esfuerza diariamente por dar lo mejor de sí. Originaria de la CDMX, dirige desde mayo de 2020 la operación de Alstom en México, una empresa francesa líder en movilidad ferroviaria. Bajo su gestión, la compañía ha logrado adjudicarse algunos de los proyectos ferroviarios más importantes del país.
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Entre sus responsabilidades destacan la supervisión del Tren Ligero de Guadalajara y la dirección del megaproyecto del Tren Maya. Para Ramos, el desafío profesional se suma a uno personal: romper estructuras sociales que históricamente han impuesto a las mujeres un rol limitado en su desarrollo laboral. Ella lo resume así: “Las mujeres somos fuertes, valientes, empoderadas y comprometidas”.
Con 19 años de experiencia en el sector, ha pasado por empresas como Mobility ADO, Thales y la Coparmex. Conoce a fondo la problemática de inequidad que persiste en la industria del transporte y afirma que esta brecha representa un costo de oportunidad para las organizaciones, ya que limita la diversidad de perspectivas.
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