María Asunción Aramburuzabala, considerada una de las empresarias más poderosas de México, prepara la sucesión de su patrimonio a través de Tresalia Capital, el fondo de inversión que fundó en 1996 junto con su madre y su hermana. La empresaria busca evitar los problemas que enfrentó tras la muerte de su padre y dejar una estructura profesional para sus hijos.
Los herederos de Tresalia Capital, el fondo de inversión que hoy dirige la empresaria más poderosa de México
Conoce quiénes serán los flamantes herederos de la gran empresa de las hermanas más ricas de todo México. Fíjate su historia.
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Los herederos de Tresalia Capital, el fondo de inversión que dirigen las hermanas más poderosas de México
Con una fortuna estimada en 8,200 millones de dólares, según Bloomberg, Aramburuzabala ha comenzado a delegar parte de la conducción de sus negocios mientras sus hijos Pablo y Santiago Zapata Aramburuzabala se incorporan progresivamente a proyectos vinculados con el grupo familiar. La estrategia apunta a garantizar la continuidad del imperio empresarial de María Asunción Aramburuzabala sin repetir las dificultades de la sucesión que atravesó su familia en la década de 1990.
La empresaria también reforzó el equipo ejecutivo de Tresalia Capital con especialistas provenientes de grandes instituciones financieras internacionales. Rodolfo Pérez, ex Goldman Sachs, ocupa desde hace tres años el cargo de CEO, mientras Antonio González Anaya, ex Credit Suisse, y Bruce Zimmerman, antiguo director de inversiones del fondo de Ray Dalio, se sumaron a la estructura.
Tresalia Capital, la empresa de María Asunción Aramburuzabala
Tresalia Capital nació en 1996, un año después de la muerte de Pablo Aramburuzabala, padre de María Asunción. El nombre de la firma hace referencia a sus tres fundadoras: la empresaria, su madre y su hermana, quienes decidieron organizar el patrimonio familiar después de la incertidumbre que siguió al fallecimiento del patriarca.
La experiencia familiar estuvo marcada por la participación en Grupo Modelo, empresa cervecera que había sido cofundada por el abuelo de Aramburuzabala en 1925. Tras la muerte de su padre, personas del entorno empresarial comenzaron a reclamar el control de distintos negocios, situación que llevó a la entonces joven empresaria a asumir un papel central en la administración del patrimonio familiar.
Aramburuzabala posteriormente fue nombrada vicepresidenta de Grupo Modelo y participó en negociaciones que terminaron con la venta de la compañía a Anheuser-Busch InBev en 2013 por más de 20,000 millones de dólares. La familia obtuvo al menos 3,000 millones de dólares de aquella operación, capital que posteriormente sirvió para ampliar sus inversiones mediante Tresalia.
Actualmente, el family office de Tresalia Capital tiene inversiones en distintos sectores, entre ellos consumo, tecnología, fitness y centros de datos. La estructura busca que el patrimonio familiar no dependa exclusivamente de una persona y pueda continuar funcionando incluso cuando Aramburuzabala abandone definitivamente la conducción operativa.
Quién herederá su imperio cuando ya no esté
Los principales nombres que aparecen en la transición son sus hijos, Pablo y Santiago Zapata Aramburuzabala. Ambos ya participan en proyectos estratégicos de la familia y comenzaron a asumir responsabilidades dentro de empresas vinculadas con Tresalia Capital.
En febrero, los dos se incorporaron al consejo de la filial española de Barry’s Bootcamp, una compañía del sector fitness vinculada con Tresalia. Pablo, el mayor, además ocupa el cargo de director general y encabeza la división de capital privado, por lo que ya tiene una participación directa en las operaciones de inversión del grupo.
La estrategia de Aramburuzabala no consiste solamente en transferir la fortuna a sus hijos, sino en prepararlos para administrar el patrimonio familiar. La empresaria ha señalado que busca que la transición sea exitosa y que sus descendientes puedan encontrar su propio lugar dentro del negocio sin afrontar las presiones que ella experimentó cuando murió su padre.
La sucesión también contempla una mayor profesionalización de Tresalia Capital. La incorporación de ejecutivos con experiencia en Goldman Sachs, Credit Suisse y otros grandes fondos internacionales permite que las decisiones de inversión y administración tengan una estructura que trascienda a la familia.
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