10 de agosto 2026 - 09:26

Pensionados IMSS se arrepienten de estas 9 cosas que hicieron mientras trabajaban y ahora afecta a su retiro

Los afiliados al organismo de previsión social mexicano se arrepienten severamente cuando les ocurren ciertas cosas. Entérate cuáles y por qué.

Pensionados IMSS se arrepienten de estas 9 cosas que hicieron mientras trabajaban y ahora afecta a su retiro

Pensionados IMSS se arrepienten de estas 9 cosas que hicieron mientras trabajaban y ahora afecta a su retiro

Al momento de solicitar las pensiones del Instituto Mexicano de Seguridad Social (IMSS), muchos trabajadores descubren que el ingreso que recibirán durante el retiro puede ser menor al salario que tenían mientras permanecían activos. Esta situación obliga a revisar los gastos y deudas acumulados durante los últimos años de la vida laboral.

Entre los principales arrepentimientos aparecen el uso excesivo de créditos, la falta de ahorro y algunas compras que parecían manejables cuando existía un ingreso fijo. Para los pensionados IMSS, mantener obligaciones financieras después de dejar de trabajar puede representar una presión importante sobre el presupuesto mensual.

Aunque cada situación económica es diferente, existen hábitos de consumo que pueden reducir la capacidad de ahorro y complicar la llegada al retiro. Estos son nueve gastos que muchos trabajadores podrían evitar o controlar para llegar a la jubilación con mayor estabilidad financiera.

Pensión IMSS: los 9 gastos de los que se arrepienten los pensionados

1. Comprar un auto nuevo con créditos largos

Estrenar un automóvil puede representar una meta importante durante la vida laboral, pero financiarlo durante cinco, seis o hasta siete años puede convertirse en un problema al momento del retiro. Algunas personas llegan a la jubilación con mensualidades pendientes que deben seguir pagando aun cuando sus ingresos ya disminuyeron.

Las cuotas del crédito automotriz pueden absorber una parte importante de la Pensión IMSS y reducir el dinero disponible para alimentación, vivienda, servicios y otros gastos básicos. Por eso, liquidar las deudas de largo plazo antes de retirarse puede ayudar a tener un presupuesto más manejable.

2. Usar la tarjeta de crédito para gastos cotidianos

Utilizar la tarjeta de crédito para pagar el supermercado, restaurantes o compras impulsivas puede parecer una alternativa práctica mientras se tiene un salario. El problema aparece cuando el trabajador no liquida el saldo total y comienza a acumular intereses.

Las deudas de tarjeta pueden prolongarse durante meses o años y llegar hasta la etapa de jubilación. Para los futuros pensionados del IMSS, reducir este tipo de compromisos antes del retiro puede representar una diferencia importante en el dinero disponible cada mes.

3. No ahorrar para emergencias

Durante la vida laboral, muchas personas consideran que siempre tendrán un sueldo para enfrentar reparaciones, gastos médicos o cualquier otro imprevisto. Sin embargo, después de la jubilación ya no existe el mismo margen de maniobra y un gasto inesperado puede desequilibrar las finanzas.

Contar con un fondo de emergencia permite enfrentar situaciones imprevistas sin recurrir inmediatamente a préstamos o tarjetas de crédito. Ahorrar de manera constante durante los años de trabajo puede convertirse en una herramienta fundamental para complementar la Pensión IMSS.

4. Gastar todo el aguinaldo

El aguinaldo suele utilizarse para vacaciones, compras de temporada, regalos o el pago de algunas deudas. Aunque estos gastos pueden formar parte del presupuesto anual, destinar todo este ingreso adicional al consumo significa perder una oportunidad para fortalecer el ahorro.

Con el paso de los años, una parte del aguinaldo podría haberse convertido en un respaldo financiero para el retiro. Al acercarse la jubilación, algunos trabajadores lamentan no haber destinado una proporción de este dinero al ahorro de largo plazo.

5. No aprovechar el ahorro voluntario del Afore

El ahorro voluntario en la Afore es otra de las herramientas que algunos trabajadores dejan de lado durante su vida laboral. Incluso las aportaciones pequeñas y constantes pueden ayudar a incrementar los recursos disponibles al momento del retiro.

Esta alternativa cobra especial relevancia para quienes cotizan bajo la Ley del Seguro Social de 1997, debido a que el monto de los recursos acumulados para el retiro depende de distintos factores, entre ellos las aportaciones realizadas durante la vida laboral.

6. Cambiar constantemente de celular o tecnología

Comprar un teléfono nuevo cada año o renovar con frecuencia computadoras, televisores y otros dispositivos puede parecer un gasto menor cuando se analiza de manera individual. Sin embargo, al sumar todas esas compras durante décadas de vida laboral, el monto puede representar miles de pesos.

Ese dinero también pudo destinarse al ahorro para el retiro, a una inversión o a la creación de un fondo para emergencias. La clave no está necesariamente en evitar cualquier compra tecnológica, sino en controlar los gastos recurrentes que no son indispensables.

7. Pagar intereses por préstamos personales

Los préstamos personales pueden ayudar a resolver una emergencia o financiar una compra, pero también generan obligaciones mensuales y el pago de intereses. Cuando una persona acumula varios créditos, una parte cada vez mayor de sus ingresos termina destinada a cubrir deudas.

Llegar a la jubilación con préstamos pendientes puede complicar todavía más el presupuesto. Si la Pensión IMSS es menor que el salario que se recibía durante la etapa laboral, mantener pagos mensuales elevados puede obligar al pensionado a reducir otros gastos.

8. Descuidar el mantenimiento de la vivienda

Postergar reparaciones de la vivienda puede parecer una manera de ahorrar dinero durante los años de trabajo. Sin embargo, una filtración, un problema eléctrico, daños en las instalaciones o una falla estructural pueden terminar generando un gasto mucho mayor si no se atienden a tiempo.

Durante el retiro, este tipo de reparaciones puede representar un golpe considerable al presupuesto. Por eso, mantener la vivienda en buenas condiciones mientras todavía se cuenta con un salario puede evitar gastos extraordinarios cuando ya se depende principalmente de la Pensión IMSS.

9. No planear el retiro con anticipación

Uno de los principales arrepentimientos no está relacionado con una compra concreta, sino con haber comenzado demasiado tarde a preparar las finanzas personales. Esperar hasta los últimos años de la vida laboral para revisar las deudas, el ahorro y los recursos disponibles puede limitar las alternativas.

Te puede interesar