Los trabajadores que cotizaron ante el Instituto Mexicano de Seguridad Social (IMSS) antes del 1 de julio de 1997 pueden acceder, cuando cumplen los requisitos, a las condiciones de la Ley 73 del IMSS, un régimen que conserva diferencias importantes frente a la Ley 97. Entre sus principales características aparecen el menor número de semanas necesarias para pensionarse y una fórmula de cálculo que toma en cuenta el salario promedio de las últimas 250 semanas.
En 2026, la diferencia en las semanas requeridas resulta especialmente relevante: mientras la Ley 73 solicita un mínimo de 500 semanas, el régimen de Ley 97 exige 875 semanas y continuará aumentando gradualmente hasta alcanzar 1,000 en 2031. Por eso, quienes se encuentran en el régimen anterior pueden contar con condiciones distintas al momento de tramitar su Pensión IMSS.
Además, la Ley 73 del IMSS contempla otros beneficios relacionados con la edad de retiro, las semanas cotizadas, las asignaciones familiares, la conservación de derechos y el servicio médico. Estas características hacen que conocer el régimen al que pertenece cada trabajador sea fundamental antes de iniciar el trámite de jubilación.
IMSS: las ventajas de la Ley 73 vs. Ley 97
La Ley 73 corresponde a quienes comenzaron a cotizar antes del 1 de julio de 1997 y, en determinados casos, los trabajadores que se encuentran en el esquema de transición pueden elegir entre los beneficios de ambos regímenes. La decisión es relevante porque la forma en que se determina la pensión cambia considerablemente entre la Ley 73 y Ley 97.
1. Solo necesitas 500 semanas cotizadas
Una de las principales ventajas de la Ley 73 del IMSS es que exige un mínimo de 500 semanas de cotización para acceder a una pensión por cesantía en edad avanzada o vejez, siempre que también se cumplan los demás requisitos establecidos por el Instituto.
La diferencia con la Ley 97 es considerable. Durante 2026, este último régimen requiere 875 semanas y el número continuará incrementándose hasta llegar a 1,000 semanas en 2031.
2. El salario de las últimas 250 semanas puede beneficiar tu pensión
En el régimen de Ley 73, para determinar la cuantía básica de la pensión se considera el promedio del salario registrado durante las últimas 250 semanas cotizadas.
Esto significa que los cambios favorables en el salario base de cotización durante los años previos al retiro pueden tener un impacto en el cálculo, siempre dentro de las reglas aplicables del IMSS.
3. Las semanas adicionales pueden aumentar el monto
Cumplir con las 500 semanas mínimas no significa que el trabajador deba detener su cotización. En la Ley 73 del IMSS, las semanas adicionales pueden influir favorablemente en el monto de la pensión.
De acuerdo con la información citada por Debate, una vez cubiertas las 500 semanas necesarias para tener derecho a la pensión, se contempla un incremento por cada 52 semanas adicionales de cotización.
4. Puedes pensionarte por cesantía desde los 60 años
Otra ventaja de la Ley 73 es la posibilidad de solicitar la pensión por Cesantía en Edad Avanzada desde los 60 años, siempre que se cumplan las condiciones correspondientes, como haber causado baja del régimen obligatorio y conservar los derechos.
La edad también influye en el porcentaje de la pensión. El esquema establece 75% de la pensión de vejez a los 60 años y el porcentaje aumenta progresivamente hasta llegar a 95% a los 64 años.
5. A los 65 años puedes solicitar la pensión de vejez
Al cumplir 65 años, un trabajador que se encuentre bajo las condiciones de la Ley 73 del IMSS puede solicitar la pensión de vejez si reúne los requisitos establecidos.
Entre ellos se encuentran haber cotizado antes del 1 de julio de 1997, contar con al menos 500 semanas, estar dado de baja y encontrarse dentro del periodo de conservación de derechos.
6. La pensión puede incluir asignaciones familiares
La Pensión IMSS bajo Ley 73 puede contemplar asignaciones familiares para determinados beneficiarios que cumplan con las condiciones correspondientes.
Entre los posibles beneficiarios se encuentran el cónyuge, concubina o concubinario e hijos que reúnan los requisitos. Estas asignaciones pueden representar un incremento en el ingreso pensionario y, cuando no existen familiares con derecho, puede contemplarse una ayuda asistencial.
7. Existe conservación de derechos
Dejar de trabajar y causar baja ante el IMSS no significa necesariamente perder de manera inmediata la posibilidad de solicitar una pensión bajo la Ley 73.
El régimen contempla un periodo de conservación de derechos equivalente a la cuarta parte del tiempo cubierto por las cotizaciones, contado desde la fecha de baja. Este punto es especialmente importante para quienes dejan de cotizar antes de comenzar formalmente su trámite de pensión.
8. Los pensionados conservan el servicio médico
Otra de las ventajas vinculadas con la Pensión IMSS es que los pensionados conservan el acceso a los servicios médicos del Instituto, de acuerdo con las reglas correspondientes.
De esta manera, la pensión no representa únicamente un ingreso para la etapa de retiro, sino que también puede mantener la cobertura de servicios de salud proporcionada por el IMSS.
9. Puedes elegir Ley 73 si cotizaste antes de 1997
Los trabajadores que tienen cotizaciones ante el IMSS anteriores al 1 de julio de 1997 pueden encontrarse dentro del esquema de transición y, cuando corresponda, elegir entre los beneficios de la Ley 73 y Ley 97.
Esta posibilidad hace fundamental revisar el régimen pensionario antes de iniciar el trámite, ya que la elección puede modificar la manera en que se determina la pensión y las condiciones aplicables al retiro.