El Santoral de la Iglesia Católica marca que todos los 4 de marzo los fieles seguidores del catolicismo recuerdan la vida y obra de San Casimiro, que, siendo príncipe, se destacó por el celo en la fe, por la castidad y la penitencia, la benignidad hacia los pobres y la devota veneración a la Eucaristía y a la bienaventurada Virgen María.
¿Quién fue San Casimiro?
Casimiro nació en Cracovia en 1458, fruto del matrimonio de los reyes Casimiro IV con Isabel de Habsburgo de Hungría. Desde muy pequeño, demostró tener una gran humildad y devoción por Dios, lo cual le llevó a guardar el voto de castidad.
Debido al descontento que había entre los nobles húngaros con el rey Matías Corvino, fue llamado con tan solo 13 años a ocupar su lugar en el trono, legitimado por los derechos dinásticos que poseía su madre. El principal objetivo del joven monarca era defender al mundo cristiano de la amenaza de los invasores turcos. Durante varios años llevó también las riendas del Gobierno de Polonia.
El legado del joven rey fue breve, ya que murió a los 26 años de edad al contraer una grave enfermedad en un viaje Grodno (Lituania). Sus restos descansan en Vilna, capital de Lituania. Su canonización se produjo en el año 1521 bajo el gobierno del papa León X.
Santoral para la iglesia católica
El santoral católico es el conjunto de personas reconocidas por la Iglesia como santos o beatos en una fecha concreta. Los santos y santas son hombres y mujeres que se destacaron en diversas tradiciones religiosas por sus relaciones con las divinidades. La consideración de beato constituye el tercer paso en el camino de la canonización.
Dejá tu comentario