Ante el huracán Polo en categoría 5, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) activó este 22 de septiembre un plan de emergencia preventivo para mitigar posibles daños estructurales en la red energética nacional. Los protocolos de contingencia se pusieron en marcha el lunes en los cinco estados en alerta: Oaxaca, Guerrero, Colima, Michoacán y Jalisco.
Para garantizar una respuesta inmediata frente a los previsibles cortes de luz ocasionados por las ráfagas y lluvias torrenciales, la empresa estatal desplegó una fuerza operativa de 1,320 trabajadores electricistas en puntos estratégicos de los estados que se encuentran bajo alerta.
El músculo logístico movilizado hacia las zonas de potencial desastre es masivo; el equipo incluye 331 grúas, 445 vehículos ligeros, 82 plantas de emergencia, 68 torres de iluminación, un vehículo de comunicaciones y un helicóptero, garantizando una capacidad de reacción veloz para la restitución del servicio en las comunidades.
CFE: coordinación interinstitucional y monitoreo permanente
El despliegue táctico de la CFE no opera de manera aislada en medio de la emergencia. A través de las directrices del Sistema Nacional de Protección Civil, la compañía eléctrica mantiene una coordinación absoluta con la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y la Secretaría de Marina (Semar) para facilitar el acceso terrestre y aéreo de sus brigadas a las zonas que pudieran resultar incomunicadas por deslaves o anegaciones masivas en los próximos días.
Asimismo, los centros de mando de la comisión laboran de manera paralela con la Comisión Nacional del Agua (Conagua), la Secretaría de Salud y los respectivos gobiernos estatales y municipales. Con este cerco preventivo interinstitucional, las autoridades mantienen un monitoreo ininterrumpido sobre la trayectoria del ciclón, priorizando la toma de decisiones inmediatas para restablecer cualquier afectación al suministro eléctrico sin arriesgar la integridad de la población civil ni la de las propias cuadrillas operativas en campo.