El triunfo de la Selección Nacional de México, que culminó con un contundente 2-0 frente a Ecuador este martes 30 de junio, no solo aseguró el pase a la fase de octavos de final del Mundial 2026, sino que también dejó una huella inusual en el monitoreo sísmico de la Ciudad de México (CDMX).
Gol de Julián Quiñones a Ecuador provoca un sismo en CDMX: sismógrafos captan movimientos por los festejos en la capital
La euforia desbordada de la afición tras el tanto que selló la victoria mexicana no solo se sintió en las gradas, sino que generó vibraciones físicas detectadas por instrumentos de precisión científica en la capital.
-
Cuántas réplicas hubo tras el sismo de 6.1 de magnitud en Sinaloa hoy, 30 de junio 2026
-
Sismo en Sinaloa hoy, martes 30 de junio 2026: de cuánto fue la magnitud del temblor
La anotación de Julián Quiñones en el Estadio Azteca provocó una reacción colectiva tan intensa que fue captada por diversos instrumentos de medición científica. La noticia, compartida por las autoridades en redes sociales, sorprendió a los capitalinos.
El registro técnico de la euforia nacional
La Plataforma Digital de Alertamiento y Gestión Integral de Riesgos de México informó sobre la naturaleza de este fenómeno, descartando cualquier actividad tectónica natural y confirmando que se trató de un evento derivado de la pasión deportiva. A través de un mensaje oficial, la plataforma detalló el hallazgo técnico:
El movimiento fue registrado con precisión por la estación RaspberryShake más cercana al Estadio Azteca, donde se detectó una sobresaliente señal artificial.
-
Las vibraciones detectadas en el terreno local fueron resultado directo de la descarga de euforia y el grito masivo de los miles de aficionados presentes en el recinto.
Este tipo de registros, conocidos como sismos artificiales, ocurren cuando la liberación de energía generada por el salto y el movimiento sincronizado de una gran masa de personas es captada por los sensores sísmicos sensibles a las vibraciones en el suelo. Con este resultado, el "Coloso de Santa Úrsula" no solo fue testigo de un hito deportivo, sino también de una reacción física sin precedentes en la actual justa mundialista.


