La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) advirtió que lo vivido el pasado 25 de octubre podría repetirse en los siguientes años. Es decir, hace unos meses, el huracán categoría 5 denominado Otis dejó en el Puerto de Acapulco y zonas aledañas una gran devastación.
Aunque, antes hay que aclarar que en aquel momento el investigador Benjamín Martínez López dependiente de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) había dicho que hasta el momento no se cntaba con algún registro sobre un huracán de esta categoría en Acapulco, por lo que definió a Otis como un “fenómeno meteorológico único”.
“Es un huracán que cuando estaba en aguas no muy cálidas era tormenta tropical y se comenzó a intensificar, ganó bastante energía al desplazarse sobre aguas de un Pacífico ecuatorial muy cálido, alcanzando en muy pocas horas –entre 12 y 13– la categoría de huracán 5. Eso significó pasar de vientos del orden de 100 kilómetros por hora (kph) a otros por arriba de 260 kph”, aseguró.
Por qué México sufrirá huracanes similares a Otis en los próximos años
El grado de devastación que dejó Otis tras su paso por el estado de Guerrero, fue motivo para que la Universidad de Colorado, en Estados Unidos, manifestara que este fenómeno meteorológico es hasta ahora el más rápido del que se tenga registro en las costas del Pacífico. “La cantidad de energía almacenada frente a las costas de los estados mexicanos de Michoacán y Guerrero era bastante alta”. Con estas evaluaciones se ha permitido advertir que en los siguientes años, un huracán de la magnitud de Otis podría volver a repetirse.
De esta manera, el investigador de la UNAM advirtió que en los siguientes años podría haber el registro de huracanes similares a Otis debido a que la temperatura del mar podría ir en aumento, lo que daría pie a que las olas de calor en los océanos permitan el almacenamiento de energía y, por ende, la formación de huracanes similar a lo que se vio el pasado 25 de octubre del presente año.
“(Es urgente) hacer todo lo humanamente posible para que no vuelva a pasar. El hecho de que todos (los sistemas) fracasaran es relevante; si hubiera sucedido sólo en México hablaríamos de un error local, pero fallaron todos. Aquí el punto es encontrar la falla, ¿fue en las temperaturas del mar que se le tienen que dar al modelo? ¿O el defecto estuvo en la condición inicial que implica conocer el estado de la atmósfera?”, cerró Martínez López.
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