La tragedia que sacude a Mexicali, Baja california, ha dejado de ser vista como un simple descuido para convertirse en un expediente criminal que roza lo macabro. Tras el fallecimiento del pequeño Vicente, de apenas tres años, la fiscalía estatal ha puesto la lupa sobre la actividad digital de Roxana "N", cuya presencia en plataformas como Instagram durante las horas críticas del suceso sugiere una omisión deliberada y una falta absoluta de auxilio hacia su propio hijo.
El reporte forense es devastador: el menor pasó más de 12 horas encerrado en una camioneta bajo el inclemente sol de Baja California, lo que le provocó un golpe de calor severo. Lo que agrava la situación jurídica de la imputada es que, mientras el niño permanecía sujeto a su silla de seguridad, ella se encontraba a escasos metros, dentro de su domicilio, presuntamente continuando con la ingesta de alcohol y compartiendo "historias" con sus seguidores.
Cronología del horror: 12 horas de abandono y muerte
De acuerdo con los datos presentados por María Elena Andrade Ramírez, titular de la Fiscalía General del Estado (FGE), la reconstrucción de los hechos desmiente cualquier teoría de una emergencia imprevista. La autoridad ha sido clara en señalar que el estado de ebriedad de la madre fue autoprovocado, lo que legalmente la hace responsable de las consecuencias:
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23:00 horas (1 de mayo): Roxana "N" llega a su domicilio en el fraccionamiento La Rioja tras asistir a una fiesta. Estaciona la camioneta y desciende sola, dejando a Vicente asegurado en el asiento trasero.
Madrugada del 2 de mayo: La madre permanece en su vivienda. Según testimonios y pruebas periciales, se mantuvo activa en redes sociales y consumiendo bebidas embriagantes, ignorando por completo la presencia del menor en el vehículo.
13:30 horas (2 de mayo): Tras medio día de exposición al calor extremo, se realiza el reporte a los servicios de emergencia. Al llegar, Vicente ya no contaba con signos vitales.
"Fue premeditado": El reclamo de justicia del padre
Juan Carlos, padre del menor, ha roto el silencio para exigir que el caso no sea tratado como una negligencia menor. En declaraciones para medios nacionales, el padre fue contundente al señalar que las historias publicadas por Roxana "N" son la prueba reina de que ella estaba consciente y despierta mientras el niño moría.
“No fue una omisión, fue premeditado porque ella estaba compartiendo historias y seguía tomando dentro de su casa. Nunca pidió perdón, no dijo nada de su hijo; el juez tiene en sus manos que no haya otro Vicente más”, sentenció Juan Carlos.
La Fiscalía ha reclasificado el delito a homicidio por omisión impropia con dolo eventual. Este término legal implica que, aunque la madre no haya tenido la intención directa de asesinar al niño, era plenamente consciente del riesgo de muerte al dejarlo encerrado y en su estado de ebriedad, y aun así decidió no actuar para evitar el resultado.
Actualmente, Roxana "N" se encuentra bajo la medida de prisión preventiva. Su defensa ha solicitado la duplicidad del término constitucional, por lo que será el próximo sábado 9 de mayo de 2026 cuando se determine si es vinculada a proceso. De confirmarse las pruebas de su actividad en Instagram y el resultado positivo a alcohol en su organismo, la sentencia podría ser una de las más severas para este tipo de delitos en la historia reciente de Sinaloa y Baja California.