El Gobierno federal busca desactivar la amenaza de una parálisis educativa en el país mediante una estrategia de contención basada en la negociación directa. Durante la Mañanera del Pueblo de este jueves, el titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Mario Delgado Carrillo, lanzó un importante aviso respecto al amago de huelga nacional indefinida anunciado por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) para el próximo 1 de junio. El funcionario aseguró que la administración central no ha roto los puentes institucionales y que se trabaja a marchas forzadas para distender el conflicto.
Delgado afirmó ante los medios de comunicación que la SEP y las dependencias de gobernación mantienen una comunicación constante y fluida tanto con la dirigencia nacional de la Coordinadora como con el sindicato tradicional de maestros, apostando por la vía del acuerdo antes de que venza el plazo fijado por los docentes para el cierre de las escuelas.
Foco en los bastiones disidentes: Chiapas, Oaxaca y Guerrero
El responsable de la política educativa del país precisó que el esfuerzo de conciliación y la instalación de mesas de trabajo se ha concentrado de manera prioritaria en las entidades federativas que históricamente concentran el mayor músculo de movilización de la CNTE y donde un paro de labores causaría un impacto severo a la economía y al tejido social:
-
Oaxaca: Estado donde la Sección 22 ya anunció jornadas de protestas y bloqueos callejeros anticipados a partir del 25 de mayo.
Chiapas: Región que ha manifestado un descontento persistente en torno a las prestaciones y las plazas asignadas.
Guerrero: Entidad cuyas facciones magisteriales exigen de forma recurrente mesas de justicia social y mejoras de infraestructura escolar.
El secretario subrayó que atender las particularidades de estas tres regiones es la clave para neutralizar los riesgos de un freno masivo a las actividades escolares de educación básica en el arranque del próximo mes.
SEP: "avances muy importantes" en las negociaciones
A pesar del tono combativo que el magisterio ha mantenido en sus asambleas representativas —donde exigen la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007, un aumento del 100% al salario base y la desaparición de las reformas educativas previas—, el titular de la SEP se mostró optimista respecto al destino de las mesas de concertación.
“Tenemos avances muy importantes en sus peticiones y gestiones”, señaló Mario Delgado de forma categórica durante su intervención en el Palacio Nacional. Aunque el funcionario federal evitó desglosar detalladamente en la sesión matutina si los avances involucran modificaciones al régimen de pensiones de las Afores o una contraoferta económica superior al incremento salarial del 9% originalmente rechazado por el bloque democrático.