10 de julio 2026 - 09:43

Se forma El Niño: así alterará el clima de México hasta 2027, mes por mes

El Servicio Meteorológico Nacional confirmó la llegada del fenómeno climático, el cual amenaza con alcanzar una intensidad "muy fuerte" para el invierno. Lluvias atípicas, frentes fríos y una temporada ciclónica agresiva en el Pacífico marcarán la agenda.

El Niño afectará a México los próximos meses con alteraciones en el clima.

El Niño afectará a México los próximos meses con alteraciones en el clima.

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ha confirmado que el fenómeno de El Niño ha comenzado a establecerse sobre territorio nacional, proyectando una probabilidad de entre el 97% y el 100% de que sus efectos permanezcan de forma ininterrumpida durante los próximos meses.

El anuncio se dio a conocer a través de un experto del SMN durante la conferencia "mañanera" de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. De acuerdo con el reporte oficial, el calentamiento de las aguas del océano Pacífico ecuatorial —condición que detona este fenómeno cíclico— está registrando anomalías térmicas que se acercan peligrosamente a los valores del histórico e intenso episodio vivido en 2015-2016.

Las proyecciones climáticas apuntan a que El Niño alcanzará su mayor pico de intensidad entre finales de 2026 e inicios de 2027, con un 63% de probabilidad de convertirse en un evento de categoría "muy fuerte".

Fabián Vázquez Romaña, titular del Servicio Meteorológico Nacional, habla de El Niño en la Mañanera.

Fabián Vázquez Romaña, titular del Servicio Meteorológico Nacional, habla de El Niño en la Mañanera.

Calendario climático: el impacto de El Niño mes a mes

Para que la población y los sectores productivos puedan anticipar los cambios, las autoridades meteorológicas presentaron un desglose de cómo se alterarán los patrones de lluvia y temperatura en las distintas regiones del país:

  • Julio: Los primeros efectos ya están aquí. Aunque continuará lloviendo en gran parte de la República, las precipitaciones se ubicarán ligeramente por debajo del promedio histórico, castigando principalmente al noreste de México. Como contraste, el fenómeno del Monzón mexicano favorecerá lluvias por arriba del promedio en zonas del noroeste.

  • Agosto: El comportamiento climático será una calca de julio. Se mantendrá la disminución de lluvias, acentuando la sequedad en las regiones del norte, noreste, sur y sureste del país.

  • Septiembre: Tradicionalmente el mes con el punto más intenso de la temporada de ciclones tropicales, marcará un punto de inflexión en el escenario meteorológico, dando paso a una mayor inestabilidad.

  • Octubre: Comenzará la peligrosa interacción entre los sistemas tropicales rezagados y los primeros frentes fríos de la temporada. Esto provocará que las lluvias repunten por arriba del promedio, impactando con especial fuerza al noroeste de México, justo en la etapa en que El Niño continuará fortaleciéndose.

  • Invierno (Noviembre a Enero): El pronóstico da un giro radical. Se espera un incremento significativo en la llegada de frentes fríos, tormentas invernales y ríos atmosféricos. El desplazamiento de la corriente en chorro hacia el sur provocará un invierno inusualmente húmedo y con lluvias abundantes en la frontera norte, afectando directamente a estados como Baja California, Sonora y Chihuahua.

Alerta para 2027: ciclones, calor extremo y riesgo de incendios

La influencia de El Niño no se limitará a las precipitaciones. El SMN advirtió que el calentamiento de las aguas alterará drásticamente la actividad ciclónica de este año. El pronóstico oficial señala que el océano Pacífico tendrá una temporada hiperactiva, con la formación de entre 18 y 21 ciclones tropicales (una cifra muy superior al promedio). En contraste, el Atlántico registrará una actividad menor, con estimaciones de 11 a 15 fenómenos.

Si bien las autoridades aclararon que no todos los ciclones impactarán las costas mexicanas, la frecuencia de formación en el Pacífico mantendrá en alerta máxima a los estados del occidente.

Finalmente, aunque los modelos indican que el fenómeno comenzará a debilitarse entrado el 2027, sus secuelas se extenderán hasta la primavera. Los especialistas lanzaron una advertencia contundente: si durante el verano de 2026 llueve menos de lo habitual, el suelo perderá humedad vital, lo que se traducirá en temperaturas mucho más altas, severas ondas de calor, contingencias por mala calidad del aire y un riesgo exponencial de incendios forestales para el próximo año.

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