México es un país rico en paisajes y biodiversidad, albergando una gran cantidad de localidades que, a pesar de su belleza y singularidad, permanecen fuera de los circuitos turísticos masivos.
Nayarit alberga un enigmático pueblo serrano, Amatlán de Cañas, que se distingue por su ubicación remota y características excepcionales a nivel global.
México es un país rico en paisajes y biodiversidad, albergando una gran cantidad de localidades que, a pesar de su belleza y singularidad, permanecen fuera de los circuitos turísticos masivos.
Estos lugares, a menudo enclavados en entornos naturales imponentes, ofrecen una experiencia de viaje auténtica y alejada del bullicio.
Explorar estas poblaciones es descubrir una faceta menos conocida del territorio mexicano, donde la cultura local se fusiona con la majestuosidad del entorno.
Amatlán de Cañas se ubica en las faldas del volcán Ceboruco, en medio de las sierras de Pajaritos y San Pedro. Aquí encontrarás valles frondosos rodeados de pinos y encinos, así como cañones que le dan un toque único. Lo mejor es explorar este lugar con calma, paso a paso.
El nombre "Amatlán" viene del náhuatl: "Amtl", que se refiere al árbol amate y al papel, y "tlan", que significa lugar. Así, su nombre original se traduce como “Lugar donde abunda el amate y el papel”. Más tarde, se añadió "Cañas" debido a los trapiches, que son molinos que se usaban para extraer el jugo de la caña de azúcar en la zona.
Este lugar destaca por sus tejados rojos y su pasado minero, que le dan un aire pintoresco y una sensación de nostalgia que te encantará conocer. Además, un río atraviesa la región, alimentando manantiales y cascadas que son los principales atractivos naturales de este rincón al sureste de Nayarit.
Explora las comunidades cercanas, que están llenas de belleza arquitectónica, natural e histórica, y que hoy en día forman parte esencial de su identidad.
Al recorrer Amatlán de Cañas, podrás apreciar sus arroyos y cascadas entre los cañones, conocer antiguas haciendas y explorar las minas donde aún se extraen minerales. También es imprescindible hacer un recorrido histórico por sus monumentos de los siglos XVIII y XIX, y claro, probar su deliciosa gastronomía regional.
Imperdibles:
La distancia desde CDMX es de, aproximadamente 670 kilómetros y, para acceder, se deberá tomar la carretera 15D.
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