El halo de leyenda que envuelve al Cine de Oro mexicano es, sin duda, uno de los mayores tesoros culturales que nuestro país le ha regalado al mundo. Décadas después, las hazañas fílmicas de sus protagonistas continúan brillando no solo en México, sino a lo largo de Latinoamérica y más allá.
Así es la mansión de los Tres grandes de oro: el epicentro de la Narvarte que unió a Pedro Infante, Sara García y Joaquín Pardavé
Los actores más queridos del Cine de Oro compartieron una colonia en la CDMX. Los secretos de las casas de cada uno que se convirtieron en un legado inmortal.
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Así es la mansión de los Tres grandes de oro: el epicentro de la Narvarte que unió a Pedro Infante, Sara García y Joaquín Pardavé
Pero detrás del telón de los sets de filmación, estas estrellas vivieron historias personales tan ricas y fascinantes como sus personajes. Pocos saben que tres de los pilares de aquella época dorada, Pedro Infante, Sara García y Joaquín Pardavé, no solo compartieron créditos; también fueron vecinos en el corazón de la capital.
Hablamos de la icónica colonia Narvarte en la Ciudad de México, un punto geográfico estratégico que, si bien hoy es una popular zona de clase media conocida por los "chilangos", en su momento fue el refugio de estas celebridades.
El Santuario del "Ídolo de México": como es la Casa de Pedro Infante
El más grande de todos, "El Inmortal" Pedro Infante, encontró en la Narvarte su primer verdadero hogar fruto de su éxito. Localizada en la alcaldía Benito Juárez, esta residencia es un auténtico monumento a su meteórica carrera.
La casa de Pedro Infante se ubica específicamente en el número 728 de la calle Enrique Rébsamen. No es solo un edificio de fachada azul cielo bien conservada; es la prueba física de la primera gran inversión del Ídolo. Una placa conmemorativa lo atestigua: “Esta fue la primera casa que compró el ídolo de México José Pedro Infante Cruz como fruto de sus primeros ingresos en su carrera artística”.
Entre los años 1945 y 1951, la leyenda del cine y la música habitó este espacio junto a su entonces esposa, María Luisa León Rosas. Fue en esta etapa donde Infante consolidó su reinado, y la casa se convirtió en el epicentro de su ascenso.
El nido de la "Abuelita": el Refugio de Sara García
Apenas a unas cuantas cuadras, la figura maternal por excelencia del cine mexicano, Sara García, la eterna "Abuelita", también echó raíces en la Narvarte. La cercanía entre su residencia y la de Pedro Infante es una prueba tangible de la entrañable relación que ambos actores cultivaron fuera de las cámaras.
La morada de Sara García se encuentra en el número 929 de la misma calle Enrique Rébsamen. Se distingue por sus muros blancos y una imponente puerta roja, un sello de su fuerte personalidad.
Y es aquí donde la vecindad se convierte en historia de leyenda. Se cuenta que la relación entre Infante y García era casi de madre e hijo; tanto así que el actor tenía la tradición de visitarla cada Día de las Madres. Llegaba montado en su caballo hasta la puerta roja para cantarle las mañanitas, un gesto que subraya la calidez y el respeto que se tenían.
La esquina de la Comedia: el Hogar de Joaquín Pardavé
El tercer gran inquilino de esta colonia fue el inolvidable Joaquín Pardavé, maestro del humor y recordado por papeles como el de Don Susanito Peñafiel y Somellera en México de mis recuerdos.
Aunque se desconoce si Pardavé tuvo una relación tan estrecha y pública con Infante y García como la que ellos compartieron, el destino lo unió a ellos en el mapa de la Narvarte. La casa del actor, fallecido trágicamente en 1955, estaba ubicada en el cruce de la calle Concepción Béistegui y la avenida Cuauhtémoc.
Una placa colocada en el lugar rinde homenaje al sitio que fue su residencia y, tristemente, el lugar donde el actor exhaló su último aliento el 20 de julio de 1955. El rumor de que fue enterrado en vida solo se suma a la fascinación que rodea a este actor y a las historias que quedaron selladas entre las banquetas de esta icónica colonia.
La Narvarte no es solo una colonia en la Ciudad de México; es un tesoro de la memoria colectiva, el barrio que fue hogar y testigo de la vida cotidiana de tres de los talentos más grandes que ha dado México.
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