La regla de caminar 10.000 pasos al día se ha arraigado en la cultura popular como el estándar de oro para mantener una buena salud. Se promueve como el objetivo ideal para la actividad física diaria y una fórmula sencilla para el bienestar.
Caminar 10.000 pasos no es tan saludable, según revelador estudio científico
Si eres de los que religiosamente cuentan tus pasos o te has sentido presionado por alcanzar la cifra de los 10.000, esta revelación científica te interesará.
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Cuántos pasos al día se deben dar, según la Ciencia
Sin embargo, un reciente y sorprendente estudio científico ha puesto en tela de juicio estao, sugiriendo que la cifra mágica de los 10.000 pasos podría no ser tan universalmente saludable como se pensaba, o al menos, no la única medida a considerar.
¿Caminar 10.000 pasos no es tan saludable?: esto dice la Ciencia
Durante años, la meta de alcanzar los 10,000 pasos diarios ha sido promovida como una práctica ejemplar para el cuidado de la salud. Sin embargo, estudios recientes demuestran que los beneficios reales comienzan a manifestarse a partir de los 8,000 pasos al día. Las personas que alcanzan esta cifra pueden reducir hasta a la mitad su riesgo de muerte prematura, en comparación con quienes caminan menos de 5,000 pasos.
Curiosamente, la cifra de 10,000 pasos posee un origen comercial y no científico. Esta estrategia de marketing surgió en Japón en la década de 1960 como parte de una campaña publicitaria para vender el primer podómetro del mundo, el manpo-kei, según reporta The Independent. La palabra del instrumento significa, literalmente, "medidor de 10,000 pasos".
Según los investigadores actuales, lo que realmente marca la diferencia no es solo la cantidad de pasos, sino la velocidad al caminar. Caminar a más de 100 pasos por minuto, lo que equivale a entre 5 y 6 km/h, se asocia con mejoras significativas en la salud cardiovascular y en el proceso de envejecimiento. Por ejemplo, investigaciones citadas por The Independent confirman que pasar de una caminata tranquila de 14 minutos a un paseo rápido de 7 minutos puede generar una reducción del 14% en el riesgo de enfermedad cardíaca.
Un análisis que incluyó a más de 450,000 adultos en el Reino Unido reveló que las personas que caminan a paso rápido presentan una edad biológica hasta 16 años menor que aquellas que caminan más despacio. Además, otro estudio indica que las personas mayores e inactivas pueden obtener beneficios considerables con tan solo 10 minutos diarios de caminata rápida. Estos hallazgos sugieren que una persona de 60 años podría ganar hasta un año adicional de vida al integrar esta actividad.
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