Los antojos por el azúcar son comunes, pero también pueden afectar la salud si se convierten en un hábito diario. Ahora, un estudio de la Universidad de Harvard reveló una forma simple y natural de reducir esos impulsos: caminar. Es por eso que la investigación, publicada por la Escuela de Salud Pública de Harvard, encontró que caminar entre 15 y 30 minutos al día puede disminuir significativamente los antojos de alimentos azucarados.
Cuánto hay que caminar para reducir el antojo de las comidas dulces, según Harvard
La Universidad de Harvard lanzó un informe en el que desarrolló cómo es posible reducir el consumo de comidas dulces.
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Según Harvard, hay una forma de reducir el consumo de los dulces.
Este hábito activa procesos hormonales y neurológicos que ayudan a controlar el apetito y a mejorar el estado de ánimo, dos factores clave cuando hablamos de comer por ansiedad o impulso.
Además, caminar no solo sirve para controlar los antojos. Esta actividad física de bajo impacto tiene múltiples beneficios para el cuerpo y la mente, especialmente si se realiza con regularidad. En un país como México, donde las tasas de sobrepeso y obesidad son altas, adoptar hábitos simples como caminar podría tener un impacto positivo en la salud pública.
Los beneficios de caminar regularmente, según se sabe
Caminar es una de las formas más accesibles y efectivas de hacer ejercicio. Según Harvard y otras instituciones médicas, caminar todos los días mejora la salud cardiovascular, ayuda a controlar el peso, reduce el estrés y fortalece el sistema inmunológico. Pero lo que destaca este estudio en particular es su relación con la disminución de los antojos, en especial de los alimentos ricos en azúcar.
Los investigadores observaron que una caminata corta, de al menos 15 minutos, disminuye la respuesta del cerebro ante imágenes de alimentos dulces. Esto sugiere que caminar interrumpe el patrón mental de “antojo-recompensa” que se activa con ciertos estímulos visuales o emocionales. En otras palabras, caminar puede cortar con ese círculo vicioso en el que un antojo lleva al consumo de azúcar, y este a su vez genera más antojos.
Además, el acto de caminar promueve la liberación de endorfinas, las llamadas “hormonas de la felicidad”, que ayudan a reducir la ansiedad y mejorar el estado de ánimo. Como muchas veces los antojos están relacionados con el estrés o el aburrimiento, moverse un poco puede ser más eficaz que resistirse con fuerza de voluntad.
¿Cuánto y cuándo caminar para evitar los antojos?
Los expertos de Harvard recomiendan caminar entre 15 y 30 minutos, preferentemente después de una comida o cuando se empiece a sentir el deseo por algo dulce. No es necesario caminar rápido ni correr: lo importante es mantenerse en movimiento y hacerlo de forma constante todos los días. Incluso dividir la caminata en dos bloques de 15 minutos puede ser efectivo.
En México, donde las jornadas laborales y escolares suelen ser largas y estresantes, encontrar tiempo para caminar puede parecer un reto. Sin embargo, cambiar algunos hábitos -como bajarse una estación antes en el transporte, usar las escaleras o caminar al salir de casa- puede marcar una diferencia real.
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