La Organización Panamericana de la Salud indica que cada año mueren más personas por enfermedades cardiovasculares (ECV) que por cualquier otra causa. Por lo tanto, es importante identificar qué dietas son relevantes para aminorar las posibilidades de este padecimiento.
Al respecto, desde el organismo explican que algunos de los factores de riesgo para desarrollar enfermedades del corazón pueden incluir, edad, sexo, antecedentes familiares, el tabaquismo, la mala alimentación, la falta de actividad física, el consumo de alcohol, la hipertensión, la diabetes y la obesidad.
De esta manera, aseguran que muchas formas de enfermedades del corazón pueden ser prevenidas o tratadas manteniendo un estilo de vida saludable. Por ejemplo, la National Library of Medicine, NIH, de Estados Unidos respalda, en diversos estudios científicos, los beneficios que el ajo tiene para la salud cardiovascular en los seres humanos.
En esta línea, el Gobierno de México puntualiza en que se ha comprobado científicamente que el ajo contiene antioxidantes, además, su consumo contribuye a reducir el colesterol, a controlar la presión sanguínea y a contrarrestar resfriados y problemas respiratorios.
Por su parte, la National Library of Medicine de Estados Unidos, precisa que el ajo es rico en alcaloides, taninos, vitaminas, diterpenos fenólicos, flavonoides y polifenoles, azufre, antioxidantes, antioxidantes, antitumorales, anticancerígenas y lo más importante que te llevó a leer esta noticia, tiene propiedades reductoras de glucosa (azúcar) y colesterol.
En México, el ajo se utiliza para sazonar y aderezar una gran cantidad de platillos tanto en restaurantes como en los hogares, además, es típico que los negocios de comida se enorgullezcan de sus salsas, a menudo enriquecidas con ajo. Pero hay otra manera de consumirlo, que al combinarlo con otros ingredientes, puede potenciar sus beneficios.
Cómo preparar el batido mágico que ayuda a limpiar la sangre
Ingredientes
- 200 g de fresas frescas
- 1 diente de ajo
- 1 cucharada de semillas de lino
- 1 cucharada de semillas de chía
- 250 ml de agua
- Hielo (opcional)
- Endulzante al gusto (opcional)
Preparación
Para comenzar hay que lavar las fresas y retirar los tallos. Incluso, se puede cortar cada en pequeños trozos para que sea más fácil mixearlos. Luego, hay que pelar el diente de ajo, sacar su corazón y picar.
Al final, hay que colocar cada uno de estos ingredientes, las fresas, el ajo, las semillas de lino y chía, en una licuadora. Ahí hay que mezclar, hasta que agregar el agua y el hielo si así lo desean. Mezcla todo hasta obtener una consistencia suave.
Para terminar, se puede probar y agregar endulzante si se lo prefiere más dulce. Entonces, se vierte en un vaso dey disfruta por la mañana, preferiblemente.
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