Si bien el dolor muscular es una experiencia común, especialmente después de un entrenamiento intenso, sus causas van más allá del esfuerzo físico. Por eso, también se puede ayudar a disminuir la inflamación y el dolor por medio de pequeños cambios en las dietas.
El dolor muscular típico, conocido como dolor de inicio tardío (DOMS), aparece horas después del ejercicio y suele desaparecer en 2-3 días. Se debe a microdesgarros en las fibras musculares. Ciertas condiciones como fibromialgia, lupus, gripe, malaria y enfermedad de Lyme pueden generar dolor muscular generalizado o en áreas específicas.
A su vez, las infecciones por medio de bacterias o virus, como el que causa la triquinosis, pueden afectar los músculos y generar dolor e inflamación; así como la falta de minerales como potasio o magnesio puede provocar calambres musculares dolorosos.
Finalmente, el estrés y la ansiedad pueden manifestarse como dolor muscular, especialmente en zonas como el cuello, la espalda o los hombros; así como golpes, caídas o lesiones accidentales pueden causar dolor muscular localizado e hinchazón.
Ingredientes
- 2 rodajas de piña
- 1 plátano maduro
- 2 cucharadas de avena (30 g)
- 1 vaso de agua (200 ml)
Preparación
Lo primero es cortar las dos rodajas de piña e introdúcelas en una licuadora, luego se le agrega el plátano maduro, las dos cucharadas de avena y un vaso de agua y licúa por varios minutos hasta que obtengas una mezcla homogénea
Finalmente, hay que contar que es recomendable beber un licuado 30 minutos antes de entrenar. Otra opción es tomarlo después de realizar una actividad física demandante para evitar cualquier malestar.
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