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9 de abril 2026 - 17:00

El pintoresco pueblito de Veracruz con casas coloridas y rodeada de agua para visitar en abril 2026

Una localidad veracruzana resalta por su arquitectura integrada al entorno acuático y la conservación de sus fachadas vibrantes en la región costera.

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El estado de Veracruz alberga comunidades que se distinguen por su particular fisonomía urbana y su relación directa con los cuerpos de agua. Una de estas localidades destaca visualmente por la conservación de sus edificaciones, cuyas fachadas cromáticas crean un entorno distintivo dentro de la oferta turística del Golfo de México.

La disposición de sus calles y la cercanía con el ecosistema hídrico definen el estilo de vida de sus habitantes y el atractivo para los viajeros. Este destino combina elementos históricos con un paisaje natural que lo posiciona como un punto de interés para la fotografía y el ecoturismo regional.

En esta ocasión, conoceremos más sobre Tlacotalpan: una ciudad que mantiene la misma distribución de calles que tuvo en sus inicios.

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Tlacotalpan: el rincón veracruzano donde el tiempo se detuvo

Se suele decir que los años no perdonan, pero en el estado de Veracruz hay un destino que parece desafiar esta regla. Recorrer sus avenidas y contemplar su arquitectura antigua es, básicamente, realizar un viaje al pasado. Aunque Tlacotalpan destaca como un puerto fluvial clave a orillas del río Papaloapan, su verdadero tesoro es su diseño urbano, el cual se ha conservado prácticamente igual desde los tiempos del virreinato. A continuación, te compartimos su historia y algunos datos curiosos que probablemente desconocías.

Aunque resulte difícil de creer, esta ciudad mantiene la misma distribución de calles que tuvo en sus inicios. Antes de la llegada de los españoles, la zona fue hogar de culturas como la totonaca, tolteca y mexica. Ellos la bautizaron como Tlaxcotaliapan, un vocablo que se traduce como “tierra entre aguas”, nombre que le queda a la perfección por su cercanía con el Papaloapan. Fue en 1518 cuando las tropas de Hernán Cortés arribaron a la región, integrándola al proceso de conquista.

Bajo el dominio español, Tlacotalpan se transformó en un centro portuario estratégico donde destacaba la fabricación de embarcaciones y la gestión de haciendas. Sin embargo, su fisonomía actual se consolidó en el siglo XVII. El diseño de la ciudad es reticular y se adapta a la llanura del terreno, con calles principales que avanzan a la par del cauce del río. Su arquitectura se caracteriza por:

La famosa “Perla del Papaloapan” ostenta el título de Pueblo Mágico y, desde 1986, es Zona de Monumentos Históricos. Además, su valor es tal que forma parte de la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1998.

Al visitar su plaza principal, podrás admirar la Parroquia de Nuestra Señora de San Cristóbal y el Templo de la Virgen de la Candelaria. Otros puntos imperdibles son el Teatro Nezahualcóyotl, el Museo Salvador Ferrando y la Casa-Museo de Agustín Lara, recinto dedicado al legendario “Flaco de Oro” en su tierra natal. No olvides caminar por la Plaza Zaragoza, descansar en el Parque Hidalgo o disfrutar de un paseo en lancha por el malecón.

Finalmente, no puedes irte sin saborear su cocina tradicional. Entre los platillos obligados están el arroz a la tumbada (con un toque similar a la paella), el mondongo y el clásico caldo de mariscos, verdaderas joyas del sazón jarocho.

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