5 de marzo 2026 - 14:00

El pueblito cercano a CDMX donde los juguetes son los reyes y es ideal para visitar en marzo 2026

Una localidad situada a corta distancia de la capital mexicana destaca por su tradición histórica en la elaboración de objetos lúdicos artesanales.

San Antonio la Isla

La periferia de la Ciudad de México (CDMX) alberga diversos destinos que conservan procesos de producción artesanal únicos en la región central del país.

Entre estos lugares, sobresale una comunidad que ha dedicado generaciones al diseño y fabricación de artículos destinados al entretenimiento infantil, utilizando materiales y técnicas que representan la identidad cultural de la zona.

Conocido popularmente como "el pueblo de los juguetes", San Antonio la Isla ha cimentado su prestigio a través de décadas de tradición. En este rincón del Estado de México, la economía gira en torno a la creatividad: cerca del 80% de sus habitantes se dedica a la producción artesanal, centrando sus esfuerzos en el torneado de madera y la delicada talla de hueso de res.

San Antonio la Isla

San Antonio la Isla: el corazón artesano donde el juguete cobra vida

Actualmente, unas 650 familias dependen directamente del torno. De sus talleres salen piezas emblemáticas como baleros, yoyos, trompos y tableros de ajedrez que se distribuyen por todo el país, desde el norte en Zacatecas hasta el sureste en Quintana Roo. Gracias a esta herencia cultural, el municipio ostenta el título de Pueblo con Encanto, un distintivo que premia la preservación de técnicas que han pasado de mano en mano por tres generaciones.

Al arribar a la localidad —ubicada a poco más de media hora de Toluca—, los visitantes son recibidos por réplicas gigantes de juguetes tradicionales en la plaza principal. Estas esculturas de más de dos metros son el preámbulo de lo que ocurre en la calle Benito Juárez, donde los talleres familiares abren sus puertas para mostrar el proceso de fabricación a todo aquel que sienta curiosidad.

Uno de los máximos exponentes de este oficio es el maestro Víctor López López, quien representa a la cuarta generación de artesanos en su familia. Con cuatro décadas de experiencia, Víctor transformó la herencia de su padre y abuelo —especialistas en hueso y cuerno— hacia la creación de juguetes de madera.

San Antonio la Isla juguetes

El proceso de un trompo es meticuloso:

  • Preparación: Se selecciona madera de aile, pino o cedro, cortándola y redondeándola manualmente.
  • Torneado: La pieza se moldea en el torno para obtener su silueta característica.
  • Acabado: En un segundo torno de pintura, se añaden los colores vibrantes y las grecas decorativas.

A diferencia de la producción en serie, aquí la maquinaria es rudimentaria. Esto garantiza que cada objeto sea único y conserve la esencia del trabajo manual, una calidad que las versiones industriales no han logrado igualar.

Más allá de la madera, San Antonio la Isla resguarda una técnica que agoniza en el resto del país: la talla de hueso de res. Este material se reserva para piezas de colección y miniaturas de lujo. Un ajedrez completo de hueso, debido a la complejidad de su ejecución y el detalle de cada figura, puede alcanzar un valor de hasta $5,000 MXN, posicionándose como una joya de la artesanía mexicana.

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