El turismo de fin de semana en las inmediaciones de la Ciudad de México (CDMX) presenta opciones que combinan la gastronomía regional con atractivos culturales específicos.
Una localidad situada a poca distancia de la capital mexicana destaca por su oferta gastronómica tradicional y espectáculos mecánicos programados para el próximo mes.
Zacatlán de las Manzanas
El turismo de fin de semana en las inmediaciones de la Ciudad de México (CDMX) presenta opciones que combinan la gastronomía regional con atractivos culturales específicos.
Durante el mes de febrero, ciertos destinos incrementan su relevancia debido a las condiciones climáticas y la organización de eventos familiares que buscan atraer a visitantes de la zona metropolitana. En esta ocasión, conoceremos más sobre Zacatlán de las Manzanas, el encantador pueblo donde el show todos los días está asegurado.
Ubicado en el corazón de Puebla, este destino sobresale principalmente por sus vastos cultivos de manzana y la elaboración artesanal de sidra. Uno de sus mayores atractivos visuales son los detallados vitromurales fabricados con piezas de cristal, además de su arraigada cultura relojera; prueba de ello es el monumental reloj floral que adorna la plaza central del pueblo.
La oferta cultural de este municipio es amplia y cuenta con siete recintos principales: el Museo de Relojes Centenario, el de Relojes Olvera Tercera Generación, el MUZA (especializado en fotografía), el Museo Regional del Claustro Cultural, el Museo del Vino, el de Armas Trejo y La Casa del Vitromuralista.
Si buscas conectar con el entorno natural y las raíces de la región, San Miguel Tenango es una parada obligada. Se trata de la comunidad indígena más relevante de la zona, la cual destaca por preservar fielmente sus usos y costumbres. Por otro lado, para quienes disfrutan de las festividades locales, la Feria de los Muertos es un evento imperdible que inicia el último fin de semana de octubre y se extiende hasta el tercer fin de semana de noviembre.
Este Pueblo Mágico, situado a corta distancia de la CDMX, se distingue por sus postales cubiertas de neblina y su impecable estilo colonial. Si lo visitas, es obligatorio probar el tradicional pan de queso y, por supuesto, su sidra local. Recomendados:
La distancia desde CDMX es de, aproximadamente, 191 kilómetros. Para acceder, se deberá tomar la carretera 132D.
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