El estado de Hidalgo cuenta con diversos asentamientos que conservan técnicas ancestrales en la elaboración de platillos típicos, lo que atrae a visitantes interesados en el turismo gastronómico.
Una localidad hidalguense destaca por su oferta culinaria tradicional y clima favorable para el turismo de fin de semana durante la primavera.
El estado de Hidalgo cuenta con diversos asentamientos que conservan técnicas ancestrales en la elaboración de platillos típicos, lo que atrae a visitantes interesados en el turismo gastronómico.
Durante el mes de mayo, las condiciones climáticas favorecen el recorrido por estas zonas rurales y montañosas.
En esta ocasión, conoceremos más a continuación sobre Omitlán de Juárez, un pueblito en la sierra de Hidalgo que destaca por su gastronomia
Hay destinos que no necesitan mucha planeación; simplemente se disfrutan. Así es Omitlán de Juárez, un rincón en la montaña de Hidalgo donde, antes que cualquier monumento, lo que te recibe es el aroma que sale de los comales en el corazón del pueblo.
Visitarlo en mayo es un acierto total. Con temperaturas que oscilan entre los 17 y 24 °C, el ambiente se siente fresco y la neblina suele bajar de repente, dándole un toque especial a las caminatas por sus calles coloridas mientras el humo de los puestos de comida empieza a subir desde las primeras horas del día.
El mayor atractivo se concentra en la plazuela principal, dentro del famoso Corredor del Sabor. Más que un mercado tradicional, es una hilera de más de 20 locales y cocinas donde puedes ir picando de todo un poco sin afectar mucho el bolsillo.
Si buscas algo para comer en forma, el Mercado 20 de Noviembre tiene mesas y locales con más trayectoria. Un ejemplo es la cocina de Doña Chuy, un espacio con más de medio siglo de sazón donde destacan la pancita de res en caldo espeso, el asado de cerdo en salsa verde con sus respectivas tortillas a mano, y el tradicional mole.
Mayo todavía ofrece la oportunidad de probar tesoros de la región: los hongos silvestres. Recolectados por la gente local, variedades como las "yemitas" o "pancitas" se sirven en quesadillas o guisos que resaltan lo mejor del campo. Además, al ser zona de cultivo de manzana y pera, es común encontrar desde buñuelos frutales hasta licores caseros.
Omitlán se presta para caminarlo con calma, descubriendo sus rincones a tu propio ritmo: