15 de septiembre 2026 - 23:00

Las 5 escapadas para hacer turismo en Pueblos Mágicos que cambian por completo durante el otoño

Bosques, tradiciones, gastronomía y paisajes convierten a estos destinos en opciones especiales para una escapada durante la temporada.

pueblos mágicos

El otoño ofrece una oportunidad para recorrer México desde otra perspectiva, especialmente en aquellos destinos donde el cambio de estación transforma los paisajes y coincide con algunas de las tradiciones más representativas del país. Entre los Pueblos Mágicos existen opciones que combinan naturaleza, historia, gastronomía y actividades al aire libre.

La temporada también permite encontrar ambientes diferentes a los del verano, con temperaturas más agradables en distintos puntos y escenarios naturales que adquieren nuevas tonalidades. A esto se suma la cercanía de celebraciones como el Día de los Muertos, particularmente importante en algunos estados.

Entre las alternativas para una escapada aparecen San Pablo Villa de Mitla, Talpa de Allende, Villa del Carbón, Pátzcuaro y Bernal, cinco destinos con propuestas muy diferentes para disfrutar esta época del año.

5 escapadas para hacer turismo en Pueblos Mágicos este otoño 2026

San Pablo Villa de Mitla, Oaxaca

En Oaxaca, San Pablo Villa de Mitla combina patrimonio prehispánico y paisajes que adquieren tonos dorados durante el otoño. El sitio es reconocido por su herencia zapoteca y por las construcciones arqueológicas decoradas con las características grecas talladas en piedra.

La temporada permite aprovechar el clima para recorrer los alrededores y acercarse a Hierve el Agua, además de vivir las tradiciones relacionadas con el Día de los Muertos, una celebración especialmente significativa en Oaxaca.

La gastronomía es otro de sus atractivos. Entre las opciones mencionadas se encuentran el mole negro, las tlayudas, el mezcal artesanal, el chocolate caliente y el pan de muerto. Para hospedarse, hay posadas familiares, casas coloniales restauradas y alternativas como el Hotel Hacienda Don Cenobio.

San Pablo Villa de Mitla combina paisajes otoñales con el legado de la cultura zapoteca.

San Pablo Villa de Mitla combina paisajes otoñales con el legado de la cultura zapoteca.

Talpa de Allende, Jalisco

El segundo destino lleva al viajero hasta Jalisco. Talpa de Allende es conocido por su tradición de peregrinación y por la Basílica de Nuestra Señora del Rosario, pero durante el otoño también ofrece espacios naturales para recorrer con temperaturas más agradables.

Uno de sus grandes atractivos es el Bosque de Maple, donde las hojas adquieren tonalidades rojas y amarillas. También se pueden realizar caminatas por la ruta de peregrinación o llegar al mirador del Cerro del Obispo para contemplar el atardecer.

En la mesa aparecen clásicos de Jalisco como la birria, además de gorditas, guayabas cristalizadas y cajetas artesanales. Para pasar la noche, existen cabañas rodeadas de naturaleza y hoteles boutique como Doña Francisca y Encanto de la Tierra.

Villa del Carbón, Estado de México

A pocas horas de la Ciudad de México, Villa del Carbón ofrece una alternativa para quienes buscan combinar descanso y naturaleza. El Pueblo Mágico está rodeado de montañas y bosques de pinos y encinos, que aportan un escenario particular durante esta estación.

El Parque Presa del Llano permite realizar un picnic o pasear en bote, mientras que sus caminos también pueden recorrerse a pie o en bicicleta. Otro atractivo señalado es la iglesia sumergida de la Presa Taxhimay.

La cocina local incluye conejo al horno, truchas, quesos y cremas artesanales. Para las noches frescas, las cabañas de la zona, algunas con chimenea, completan la propuesta de hospedaje.

Pátzcuaro, Michoacán

Pátzcuaro ocupa un lugar especial entre las escapadas otoñales, principalmente por su vínculo con las celebraciones del Día de los Muertos. El pueblo se llena de cempasúchil y velas durante las conmemoraciones, aunque su atractivo comienza mucho antes del 1 y 2 de noviembre.

Entre las actividades se encuentra visitar Janitzio, recorrer la Plaza Vasco de Quiroga y navegar por el lago de Pátzcuaro. El destino también permite acercarse a las tradiciones purépechas vinculadas con esta temporada.

La gastronomía regional suma atole de grano, corundas, pescado blanco, carnitas y sopa tarasca. Para alojarse, una opción es elegir una casona colonial o un hotel boutique como Hotel Casa Encantada.

Bernal ofrece naturaleza, gastronomía y viñedos en el paisaje queretano.

Bernal ofrece naturaleza, gastronomía y viñedos en el paisaje queretano.

Bernal, Querétaro

La última propuesta es Bernal, donde naturaleza e historia aparecen alrededor de la Peña de Bernal. El monolito domina el paisaje y ofrece un atractivo particular para quienes buscan caminatas y actividades al aire libre durante los meses de temperaturas más frescas.

El ascenso a la Peña es una de las actividades principales. Además, durante el otoño los viñedos cercanos comienzan sus cosechas, por lo que las catas de vinos locales forman parte de las experiencias que ofrece la zona.

La propuesta gastronómica incluye gorditas de maíz quebrado, queso de hebra y vino queretano, mientras que el Hotel de Piedra aparece entre las alternativas de hospedaje mencionadas.

Te puede interesar